Autoridades de Irán e Irak intercambiaron restos de 93 soldados
caídos durante la sangrienta guerra que sostuvieron ambos países de
1980 a 1988, destacaron hoy medios noticiosos de la República
Islámica.
La ceremonia de repatriación de tres osamentas de exmilitares
iraníes y de 90 iraquíes ocurrió este domingo en el punto fronterizo
de Shalamcha, en el sur de Irak, precisó la agencia oficial IRNA.
El referido medio iraní agregó que todos los esqueletos, cuyos
ataúdes estaban cubiertos con la bandera de su correspondiente país,
fueron identificados, excepto el de un soldado iraquí.
El director de la oficina de derechos humanos de la ciudad iraquí
de Basora, Mahdi Al-Tamimi, reconoció que ha sido imposible
determinar el número exacto de sus compatriotas desaparecidos
durante la conocida aquí como Guerra Impuesta, dado que la alentó
Estados Unidos.
Desde 1996 hasta la fecha, Irak ha recibido los restos de dos mil
229 efectivos y ha devuelto a Teherán los de mil 473 iraníes, pero
estimaciones oficiales sitúan en un millón la cifra de muertos, el
60 por ciento de ellos oriundos del país persa, advirtió Prensa
Latina.
La guerra desatada por Irak un año después del triunfo de la
revolución islámica iraní también provocó casi dos millones de
heridos y cuantiosas pérdidas materiales que dejaron desoladas
durante muchos años las economías de ambos Estados contendientes.
Según Al-Tamimi, la frontera irano-iraquí es muy extensa y por
ello la búsqueda de cadáveres necesita de mayores esfuerzos y
tiempo.