Los principales sindicatos italianos protagonizan hoy la primera
huelga unitaria contra las drásticas medidas de austeridad aprobadas
por el gobierno tecnócrata del primer ministro Mario Monti, informó
prensa Latina.
La medida fue convocada por la Confederación General del Trabajo
(CGIL), la Confederación Italiana de Sindicatos (CISL) y Unión del
Trabajo (UIL), tras fracasar un diálogo con el Ejecutivo sobre
reformas al programa de restricciones.
De Monti solo obtuvimos un compromiso genérico de lo que tendría
en cuenta respecto a las modificaciones solicitadas por los
sindicatos, afirmó a la prensa Susanna Camusso, secretaria general
de la CGIL, principal organización obrera del país.
Camusso señaló que Italia se encuentra ante una situación de
extrema gravedad en el plano social. Los trabajadores y los
jubilados son las categorías que pagarán el precio más alto por esta
crisis, agregó.
Hasta altas horas de la noche del domingo, el jefe del Gobierno
trató en vano de convencer a las confederaciones obreras sobre su
proyecto anticrisis para hacer frente a la colosal deuda de la
nación, estimada en 120 por ciento de su Producto Interno Bruto.
La situación es de extrema urgencia financiera y requiere de
reformas, declaró Monti, cuyo gabinete sancionó la pasada semana el
plan de austeridad el cual ronda los 24 mil millones de euros.
Los principales desacuerdos entre Gobierno y sindicatos radican
en los cambios al sistema de pensiones y jubilaciones, que
registraría un aumento de los años de cotización.
Italia está en una disyuntiva; o elige los sacrificios necesarios
o un Estado en bancarrota y un euro destruido, subrayó el primer
ministro al tiempo que pidió a las confederaciones obreras y al
empresariado a tirar de una misma cuerda.