La Liga Árabe (LA) decidirá el próximo sábado en esta capital las
acciones que emprenderá contra Siria, país fundador cuya membresía
mantienen suspendida y al que amenazan con un severo paquete de
sanciones económicas.
El Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores discutirá a
finales de la semana las propuestas hechas por el gobierno del
presidente Bashar Al-Assad a un protocolo que aceptó firmar para
autorizar la entrada de observadores extranjeros en su país.
Fuentes de la LA citadas por la agencia estatal egipcia MENA
indicaron que los cancilleres revisarán el denominado plan de paz
para Siria y adoptarán una respuesta a las condiciones contenidas en
una carta enviada hace días por su homólogo sirio, Walid Al-Muallem.
MENA agregó que un pequeño grupo de ministros del comité que
monitorea la situación en Siria se reuniría primero el mismo sábado,
tras lo cual lo haría el pleno del Consejo de cancilleres
encabezados por el primer ministro de Catar, jeque Hamad bin Jassim
Al-Thani.
El emirato del Golfo Pérsico, que ha liderado la ofensiva
antisiria de la LA, tiene la presidencia rotativa de la entidad de
22 países.
Al-Muallem expuso al secretario general del ente panárabe, Nabil
El-Arabi, su disposición a rubricar el polémico texto sobre la
misión de observadores, pero con modificaciones de poca relevancia
que no afectan al fondo del protocolo.
Según explicó la semana pasada el vocero de la cancillería siria,
Jihad Makdesi, su gobierno abogó porque la misión de observadores
coordine con las autoridades, que deberán conocer sus nombres,
nacionalidades, funciones y la duración de su labor en el país.
Además, invocó en la cláusula ocho de la Carta de la Liga Árabe
que prohíbe a los Estados miembros modificar el régimen político de
otro, la anulación de todas las sanciones adoptadas, la
rehabilitación de la membresía, y que la ceremonia de rúbrica se
realice en Damasco.
Igualmente, se solicitó que el documento a firmar sea circulado
de forma oficial entre los miembros de la ONU.
Durante una reunión el 3 de diciembre en Doha, el comité
ministerial dio un día de plazo a Siria para que respondiera
aceptando el protocolo, so pena de imponerle sanciones como prohibir
viajes a 19 funcionarios de aquel país y congelarles sus cuentas
bancarias.
En rueda de prensa conjunta con El-Arabi, Al-Thani señaló
entonces que como árabes tememos que si la situación continúa, las
cosas se vayan del control árabe, en clara amenaza de que el
conflicto se internacionalice con la intervención de la ONU.
Las medidas punitivas adoptadas el 27 de noviembre en El Cairo
incluyen suspender en un 50 por ciento los vuelos de aerolíneas
árabes hacia Siria, frenar los viajes de Syrian Air y cancelar
transacciones con el Banco Central de Siria, reportó Prensa Latina.