La primera en dejar estupefacta a la afición fue la guantanamera
de 15 años Dilma González, quien con sus largas extremidades y
cualidades técnicas ganó el oro en la unión de las divisiones de -68
y +68 kg, dejando en bronce a la experimentada Yaneya Gutiérrez,
campeona este año en la abierta del panamericano del deporte.
Asimismo Yoandra Moreno, bronce en los Juegos de Guadalajara,
compartió el tercer puesto junto a Yaneya tras perder
inesperadamente frente a Dayana Alarcón.
Otro caso "sonado" trascendió en -55 cuando la internacional
Yanelsis Góngora cedió por el título ante Bairelis Torres, una rival
de sumo cuidado que ya le ha vencido en tres ocasiones, si se
incluye el desempeño en dos topes anteriores.
En la competencia masculina se extrañó a estelares como Dennis
Novo (-67), Léster Zamora (-75) y Jander Tiril (+84), este último en
trámite de ser operado de una de sus rodillas. Precisamente por
sobreuso de la articulación más grande del cuerpo humano, los
médicos decidieron que Dennis y Léster no subieran al jogai, pues
aunque ambos querían combatir se hace indispensable un descanso tras
entrenar y competir por más de un año.
El pequeño Listmar Licea hizo lo suyo en -60, mientras Damián
Novo (-84) fue el rey del espectáculo en general, pues conquistó
tres metales áureos: en su peso, la abierta y por equipos con el
Cuba A. Al parecer el mayor de los hermanos Novo Hernández está
recuperado de lesiones y ha vuelto por sus fueros.
A pesar de que no se pudo combatir bajo las nuevas orientaciones
en el reglamento —lo que sí se aplicará en la Copa Cerro Pelado de
febrero próximo— ante la negativa de los italianos participantes, la
Copa Moncada, para el entrenador Francisco García Almenares "sirvió
para valorar cómo están las reservas del equipo nacional y las
segundas figuras de cada división".