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El General de Brigada Raúl Díaz Argüelles, caído en la lucha por la
independencia angoleña, es símbolo de combatiente internacionalista
y ante él hacemos el compromiso de mantener nuestra línea
revolucionaria, afirmó un dirigente cubano.
En el capitalino Cementerio Alto de Las Cruces, donde reposaron
los restos del mártir cubano, el miembro del Comité Central del
Partido Comunista de Cuba Jorge Risquet manifestó que rendir
homenaje a Díaz Arguelles es recordar a la Revolución, porque él fue
ante todo un joven revolucionario.
Ante cooperantes, la representación diplomática de Cuba en Angola
y angoleños, el dirigente de la isla caribeña recordó que el
patriota se destacó en la lucha clandestina, fue internacionalista
en Guinea Bissau y fundó la misión militar cubana en Angola.
Risquet, vinculado como excombatiente a la causa de pueblos
africanos, también destacó la resistencia encabezada por Díaz
Argüelles, al frente de aguerridas tropas, ante las fuerzas racistas
surafricanas, a las que se les impidió llegar a Luanda el 11 de
noviembre de 1975.
Con esas acciones militares se frustró el plan de los
surafricanos y otros invasores de impedir la proclamación de la
independencia de este país de África Austral y darle el poder a
fuerzas opuestas a los intereses del pueblo, subrayó.
Recordó, por otra parte, que la lucha unida de cubanos y
angoleños, hizo posible cesara la agresión contra este país
africano, hoy dedicado a su reconstrucción; se lograra la
independencia de Namibia, y pusiera fin al oprobioso régimen racista
del apartheid, entre otros méritos.
Al inicio de la actividad por el aniversario 36 de la muerte de
Días Argüelles en el campo de batalla, los presentes depositaron
ofrendas florales ante su tumba, como ya es tradicional aquí cada
año.
Díaz Argüelles resultó designado por la alta dirección del Estado
cubano para cumplir misión internacionalista en Angola, adonde llegó
en agosto de 1975 como Jefe de la Misión Militar Cubana.
Su tarea consistía en organizar escuelas de reclutas para
preparar las fuerzas del Movimiento Popular para la Liberación de
Angola.
Las acciones militares tenían el propósito de rechazar las
fuerzas opositoras de la Unión Nacional para la Independencia Total
de Angola (UNITA) y el Frente Nacional para la Liberación de Angola
(FNLA), apoyadas por el Ejército racista surafricano y mercenarios.
El combatiente cubano murió a los 39 años de edad, el 11 de
diciembre de 1975 en la Batalla de Ebo, sureña provincia angoleña de
Cuanza Sur, como resultado de las heridas provocadas por la
explosión de una mina antitanque, que destruyó su blindado.