DURBAN,
Sudáfrica, 7 de diciembre.— Países subdesarrollados y naciones
industrializadas enfrentaron hoy sus posiciones en torno al segundo
periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto, el tema más espinoso
de la XVII Conferencia ambiental de la ONU (COP17).
"Las emisiones globales de CO2 siguen
aumentando y un 80 % de ellas las emiten 19 países del planeta",
expresó el vicepresidente iraní Mohammad Java Mohammadi, en el
segmento de alto nivel del foro.
Los acuerdos bilaterales que se puedan alcanzar en materia de
mitigación no deben sustituir un tratado multilateral como el
suscrito en Kyoto, acotó.
En igual sentido se pronunciaron los representantes de los
territorios insulares, en sintonía con la postura del Grupo de los
77 más China.
En el frente opuesto, el ministro canadiense de Medio Ambiente,
Peter Kent, reafirmó su voluntad de seguir la actitud de Washington,
desconocedor del pacto, y recordó a la audiencia que Estados Unidos
es su socio comercial más importante. Canadá tiene deseos de
encontrar soluciones "constructivas", pero que no sean el pacto de
Kyoto, dijo.
Japón, cuyo país paradójicamente fue la cuna del Protocolo,
también reiteró que no participará en un segundo periodo de
compromisos u otros arreglos equivalentes a ese documento. Sin
embargo, se pronunció por seguir disfrutando de instrumentos de
flexibilidad existentes en el documento, como el mecanismo de
desarrollo limpio, que concede facilidades a los países
desarrollados para disfrutar del mercado de carbono.
Por otra parte, México, Brasil y Centroamérica subrayaron la
necesidad de activar el nuevo Fondo Verde para el Clima (FVC), uno
de los asuntos que centran las negociaciones de la COP17.
El presidente de la nación azteca, Felipe Calderón, pidió al
secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que medie con EE.UU. y
Arabia Saudita para lograr la aprobación del Fondo, agregó EFE.
La ONG Oxfam acusó a EE.UU. de "poner obstáculos" en la
negociación, "condenando al Fondo a empezar como una caja vacía".
Brasil fue designado por la Presidencia de la COP17, como
negociador para la búsqueda de un acuerdo que frene el calentamiento
global que afecta actualmente al planeta. El negociador jefe
brasileño, embajador Alberto Figueredo, señaló que el principal
obstáculo para el avance de las negociaciones es la definición de
cómo los principales países contaminantes se comprometen a frenar
las emisiones de gases que provocan el calentamiento global, añade
Telesur.