Olvidar el pasado es perder quién eres

Presentes en La habana Luis Valdez y Gregory Nava, notables representantes del cine chicano

MICHEL HERNÁNDEZ
michelher@granma.cip.cu

Si preparamos una antología de la presencia de la cultura latina en Estados Unidos, los nombres de Gregory Nava y Luis Valdez ocuparían, sin asomo de duda, uno de sus capítulos principales ¿La razón? Estos cineastas de origen chicano han sido considerados dos de los padres de la filmografía latinoamericana en ese país y durante varias décadas han continuado fieles a sus propósitos originales: exponer con un lenguaje despojado de estereotipos la realidad de los habitantes de América Latina y su auténtica identidad. Y ya eso es suficiente para ocupar un puesto de honor en el podio de la cultura del continente ¿no?

Foto: Yander ZamoraGregory Nava (a la izquierda) y Luis Valdez.

Invitados al Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, ambos creadores y la directora mexicana Sonia Fritz coincidieron en un panel desarrollado en el Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz, como parte del seminario Puentes y más puentes, coauspiciado por el Programa de Estudios sobre Latinos en los Estados Unidos de la Casa de las Américas.

Nava, nacido en 1949 en San Diego, California, de familia oriunda de Tijuana, situó por delante sus orígenes a la hora de poner las cartas sobre la mesa. "Mi familia es de la frontera. Desde niño vi muy de cerca la situación que padecían los indocumentados al tratar de cruzar hacia Estados Unidos. Esa es la única línea que separa un país del primer y el tercer mundo. Así transcurrieron mis primeros años y así desplegué mi propia visión de todo lo que me rodeaba", dijo el conocido cineasta, quien se desempeña además como productor y guionista.

Director de filmes de alto calibre como Norte y Bordertown, una cinta que aborda el feminicidio en Ciudad Juárez y tiene como protagonistas a Jennifer López y Antonio Banderas, Nava expuso los motivos que lo llevaron desde el principio a instalarse detrás de las cámaras. "Hago cine porque es el mejor método de contar historias. Cuando yo entré al circuito cinematográfico estadounidense, todo fue muy difícil porque hasta ese momento no había un director chicano. Entonces Luis (Valdez) y yo fuimos los primeros, pero las historias de nuestro mundo no le interesaban a Hollywood. Y a partir de ahí comenzamos una larga e importante lucha para expresar nuestras verdaderas raíces".

Con un intenso expediente cinematográfico, en el que también conviven las cintas The Confessions of Amans (1976), A Time of Destiny (1988) y Why do Fools fall in Love (1998), Nava ostenta el título de ser uno de los primeros realizadores del cine independiente en Estados Unidos.

Hay una obsesión que siempre ha sobrevolado su carrera como cineasta. "Nunca podemos renunciar a nuestros orígenes porque olvidar el pasado es perder quién eres. Por eso tenemos que mantener viva la memoria histórica y el legado de nuestros antepasados", lanzó Nava y la "bola" la recogió su colega, el emblemático director y dramaturgo chicano Luis Valdez, fundador del teatro campesino y autor de obras teatrales como Zoot suit, considerada una pieza de culto en la cultura chicana.

"En nuestro cine mostramos las vivencias de la clase trabajadora, de los campesinos, de los oprimidos, de los inmigrantes. Hemos vivido en Estados Unidos por mucho tiempo, pero no fuimos a los Estados Unidos, los Estados Unidos vinieron a nosotros, ni tampoco cruzamos la frontera, la frontera nos cruzó a no-sotros. California, Nuevo México, Nevada eran parte de México y desde hace mucho son territorios ocupados", apuntó Valdez (Delano, California, 1940).

"De ahí que —agregó— somos una extensión de América Latina en Estados Unidos y estamos luchando por mantener en pie nuestra identidad", afirmó el director de la recordada película La bamba, que estuvo protagonizada por Lou Diamond Phillips y narra la meteórica carrera del intérprete chicano Ritchie Valens.

Valens murió el 3 de febrero de 1959 en un trágico accidente de aviación, en el que también falleció el famoso músico estadounidense Buddy Holly, quien fuera fuente de inspiración para figuras míticas como Bob Dylan, The Beatles y The Rolling Stones. "Si Ritchie no hubiera muerto con Buddy Holly en el avión quizás no hubiera sido una leyenda del rock and roll para los estadounidenses", arriesgó Valdez.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir