La policía italiana capturó en la región de Campania (sur) a uno
de los capos de la mafia Casalesi, caracterizada por operar de forma
inescrupulosa y brutal, informaron hoy fuentes periodísticas.
Varios reportes de prensa indican que detuvieron la víspera a
Michele Zagaria, apodado Capastorta, en un departamento subterráneo
ubicado en su natal Casapesenna, desde donde dirigía todos los
movimientos de su clan.
Las autoridades arrestaron a otras 50 personas durante la
maniobra, la cual requirió ayuda de excavadoras para llegar al
escondite construido debajo de una vivienda.
Zagaria fue condenado a cadena perpetua por asociación mafiosa,
homicidio, posesión ilegal de armas y extorsión, entre otros
delitos, advirtió Prensa Latina.
"Esta era la pesadilla: sabíamos que estaba allí pero era difícil
encontrarlo. Finalmente lo logramos", declaró a periodistas el
procurador antimafia Piero Grasso.
Mientras, la ministra de Interior, Anna Maria Cancellieri,
calificó el arresto del capo como un triunfo para el Estado y un
golpe duro para la Camorra napolitana, que con la Cosa Nostra en
Sicilia, la Ndrangheta en Calabria y la Sacra Corona Unita en Apulia,
controlan las actividades ilícitas en el sur del país.
Capastorta, prófugo de la justicia desde 1995, era uno de los
hombres más peligrosos de Italia y tenía una orden de captura
internacional desde 2000.
Su clan tiene alta influencia en la política y el comercio local,
con el cual ingresa casi 30 mil millones de euros anuales, según la
dirección nacional antimafia.
También está vinculada a la extorsión, narcotráfico, contrabando
de personas y de armas.