El presidente de Siria, Bashar Al Assad, rechazó haber ordenado
actuar por medio de la violencia contra manifestantes opuestos al
gobierno, durante una entrevista exclusiva divulgada hoy por la
televisora estadounidense ABC.
De acuerdo con la información el mandatario aseguró que no dio
indicaciones para matar o reprimir de forma brutal, porque solo en
un país dirigido por un loco se autorizaría a asesinar a su propia
población.
También cuestionó un informe de la Organización de Naciones
Unidas (ONU) que refiere registros de más de cuatro mil muertos
desde el inicio de las movilizaciones contra la administración
nacional, en marzo último.
En ese sentido, afirmó que la mayoría de las víctimas eran
simpatizantes de su gobierno y citó unas mil 100 bajas entre
soldados y policías.
Durante la entrevista, primera concedida a un medio de
comunicación occidental desde el comienzo de las protestas, Al Assad
criticó recomendaciones de enviar a Damasco a una Corte
Internacional por crímenes de lesa humanidad, contempladas en el
documento emitido por la ONU el pasado 25 de noviembre.
Al respecto sentenció: ¿Quién dijo que la ONU es una institución
creíble?
Según reporte de Prensa Latina, por otra parte insistió en que en
su país se aplican reformas para garantizar la democracia plena, lo
cual requiere de mucha madurez y tiempo.
El estadista hizo referencia además a las sanciones impuestas a
Siria por Estados Unidos y Europa, así como a posibles condenas
provenientes de la Liga Árabe, que amenaza con afectar el
intercambio comercial con los mercados del área, la aviación y las
transacciones financieras.
Sobre ese particular consideró que las represalias no resultan
nada nuevo, pues Siria ha estado bajo esas presiones y métodos en
los últimos 30 a 35 años.
El portal digital de ABC aclaró que el intercambio también
incluyó un espacio con la esposa del gobernante, Asma Al Assad.