Al menos 10 personas murieron hoy por la explosión de una bomba
colocada en un mercado en Kaduna, ciudad central nigeriana limítrofe
entre el norte de mayoría musulmana y el sur cristiano, informaron
fuentes locales.
Testigos refirieron grandes nubes de humo negro y restos humanos
dispersados por un área entre el centro comercial y un antiguo cine,
refirió Prensa Latina.
Nadie ha reconocido la autoría de la detonación, realizada a
pocas horas de la celebración de una conferencia de paz en esta
propia ciudad entre líderes del gobierno local y del grupo islamista
radical Boko Haram.
También hoy el exportavoz de los extremistas, Ali Konduga, inició
una pena de tres años de cárcel tras ser declarado culpable de actos
terroristas.
La mayoría de las acciones de Boko Haram, con saldo de 500
muertos en el transcurso de 2011, gran parte de ellos policías,
ocurren en Maiduguri, capital del estado de Borno, donde el grupo
tienen su cuartel general.
El domingo pasado, hombres armados irrumpieron en una boda en esa
ciudad, matando al novio y a un invitado, ataque atribuido a los
radicales por la policia.
Boko Haram significa educación prohibida, en alusión a
asignaturas docentes al estilo occidental que el grupo califica de
contrarias a los valores del Islam.
La imposición de la charia, la ley islámica, en los estados del
norte de mayoría musulmana, está entre las demandas del grupo
integrista.