La detención de seis dirigentes de una protesta regional
acrecentó en las últimas horas la tensión social en Perú, motivando
críticas de diversos sectores contra la sorpresiva medida.
El presidente del Frente de Defensa Ambiental de la norandina
región de Cajamarca, Wilfredo Saavedra, y otros cinco líderes de la
protesta iniciada el 24 de noviembre en esa zona fueron apresados
ayer por la policía.
Agentes vestidos de civil los capturaron cuando salían del
Congreso de la República tras declarar sobre ese conflicto ante una
comisión parlamentaria y cuestionar el estado de emergencia
decretado el domingo por el gobierno.
Poco antes, el presidente Ollanta Humala, en un discurso en el
aniversario de la unificación de los cuerpos de policía, pareció
aludir a Saavedra, quien estuvo preso 10 años por actividades
ilegales como integrante del hoy desarticulado Movimiento
Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
Humala señaló que en las calles hay condenados por delitos de
traición a la patria, que bajo intereses particulares delinquen
nuevamente y exhortó a la policía y a los tribunales a actuar contra
ellos.
Los detenidos fueron conducidos a la Dirección contra el
Terrorismo (Dircote) supuestamente para una verificación de sus
identidades y allí se les interrogó, según informaron testigos, pero
no hubo cargos contra ellos.
La detención motivó críticas de la Coordinadora de Derechos
Humanos y de diversos dirigentes políticos y sociales, incluso de
parlamentarios del bloque gobernante Gana Perú, llegados a la
Dircote a abogar por los presos, señaló Prensa Latina.
Tras indagar por los arrestados, Javier Diez Canseco,
parlamentario socialista de Gana Perú, consideró un despropósito que
los dirigentes hayan sido capturados tras una visita al parlamento y
deploró que las casas de algunos de ellos fueran allanadas.
Dijo esperar que los arrestos no agraven la situación en
Cajamarca, cuyo presidente regional (gobernador) interino, César
Aliaga, condenó las detenciones y explicó que se trata de
represalias del gobierno por la protesta regional contra el proyecto
minero Conga.
Aliaga reemplaza al gobernador titular, Gregorio Santos, quien
pidió licencia por enfermedad, en medio de versiones sobre su
inminente detención por haber apoyado la protesta, que rechaza Conga
por considerarla una amenaza para las fuentes de agua.
Los arrestos fueron precedidos por reclamos políticos y
mediáticos conservadores de medidas contra los dirigentes
cajamarquinos, principalmente los más importantes, Saavedra y
Santos.