El pleno de la Cámara mexicana de Diputados exigió a la
Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) que rechace las
operaciones realizadas hasta este miércoles por Estados Unidos al
margen de todos los mecanismos de cooperación bilateral.
El reclamo incluye cada uno de los operativos de entrada de
armamento por parte de entidades gubernamentales de ese país, además
de la presunta participación de la Administración Antidrogas
Estadounidense (DEA) en actividades de lavado de dinero provenientes
de cárteles mexicanos, reporta Prensa Latina.
Diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del
Trabajo y Verde Ecologista recordaron que el subprocurador de
Justicia de Estados Unidos, Lanny Brauer, admitió la introducción
ilegal de 500 armas de asalto durante el 2006 en la operación
Receptor Abierto.
Acción seguida por la de Rápido y Furioso en el 2009, con más de
dos mil 500 armas entregadas a los grupos criminales.
El diputado Marcos Carlos Cruz, del PRD, abundó que la dirección
de la División Anticrimen del Departamento de Justicia
norteamericana admitió que en los últimos cinco años el 70 por
ciento de las 94 mil armas recuperadas en México fueron vendidas por
armerías estadounidenses.
"Esta actitud del gobierno norteamericano puede considerarse
injerencista y desestabilizadora, al incrementar el poder de fuego
de los grupos criminales mexicanos", reclamó.
Porfirio Muñoz Ledo (PT) dijo que si alguna función tiene la
Secretaría de la Defensa Nacional es justamente la defensa
territorial y a ella le corresponde detener el ingreso de armas
prohibidas.
Aunque el Departamento de Estado norteamericano y la Procuraduría
General de la República reafirmaron que las acciones en estos temas
son coordinadas y en apego a los convenios bilaterales, no cesan las
críticas ni las exigencias de senadores y diputados sobre estos
asuntos.
Ambas cámaras del Senado mexicano reclaman a las autoridades
mexicanas determinaciones en lo que consideran una injerencia del
gobierno norteamericano en los problemas del país.