Las tropas de Estados Unidos entregaron este miércoles otra base
militar a las autoridades de Irak, cuyo gobierno descartó que en el
viaje del primer ministro Nouri Al-Maliki a Washington se discuta
otorgar inmunidad a soldados norteamericanos.
En una ceremonia realizada este miércoles en la provincia
occidental de Al-Anbar, el mando castrense estadounidense devolvió a
las fuerzas militares y policiales iraquíes la base Ojo Al-Assad,
situada en el poblado oeste de Al-Baghdadi, reporta Prensa Latina.
La instalación ha sido campamento base para las operaciones
armadas de los soldados norteamericanos en los últimos años, sobre
todo en 2006 y 2007, los de más combates y violencia desde la
invasión encabezada por Estados Unidos en marzo de 2003 para
derrocar a Saddam Hussein.
Oficiales de policía y del Ejército, así como miembros de un
comité especializado de los ministerios de Defensa e Interior,
asistieron al acto de traspaso, precisó el Comando de Operaciones de
Al-Anbar.
El diputado Abbas Al-Bayati, del bloque parlamentario chiita
Estado de Derecho, afín al primer ministro Al-Maliki, aseguró que
durante el próximo viaje del mandatario a Estados Unidos no abordará
el asunto de la inmunidad para supuestos entrenadores.
La Casa Blanca y el Pentágono decidieron retirar todos sus
efectivos de Irak después de fracasar en sus intentos para que las
autoridades locales aceptaran que un reducido grupo permaneciera
aquí después del 31 de diciembre próximo, protegidos con inmunidad
judicial.
Diputados iraquíes rechazaron otorgar inmunidad a los militares
foráneos, incluso si se quedaban bajo la fachada de entrenadores, de
ahí que exigieron se cumpliera el calendario acordado en 2008 por
Washington y Bagdad para poner fin a casi nueve años de ocupación.
No habrá ninguna discusión porque el expediente de la seguridad
(la estancia de los soldados norteamericanos) está cerrado y la
parte estadounidense fue informada de que ningún soldado recibiría
inmunidad, y sólo serían protegidos por la ley de Irak, indicó Al-Bayati.
El parlamentario afirmó que las conversaciones de Al-Maliki con
los norteamericanos se concentrarán en temas económicos,
educacionales, comerciales y culturales, ajustados a un acuerdo
marco bilateral.
Por otro lado, prosiguen los incidentes violentos en este país,
donde fuentes de seguridad informaron hoy que un empleado de una
compañía estatal de gas murió en Kirkuk y un oficial de policía
corrió igual suerte en Falluja, por ataques armados.