Las autoridades de Libia llamaron este miércoles a exinsurgentes
a entregar las armas en su poder y urgieron a los llegados desde el
interior durante la guerra a abandonar la ciudad de Trípoli antes
del 20 de diciembre.
El ultimátum forma parte de las medidas del flamante Ejecutivo de
Abdel Rahim El-Keib para intentar revertir el caos y la violencia
imperantes en Trípoli, donde ayer se registró una explosión en un
polvorín de las afueras de la ciudad que provocó 10 muertos, reporta
Prensa Latina.
La decisión anunciada este miércoles recibió el firme apoyo del
gobierno designado por el autonombrado Consejo Nacional de
Transición (CNT) para que en un plazo de dos semanas las milicias
que combatieron contra el Ejército de Muamar El Gadafi salgan de la
capital.
El-Keib respaldó, incluso, al Consejo (gobierno) capitalino que
ayer amenazó con imponer un bloqueo a esta ciudad, si los
exsublevados instalados aquí desde hace meses se niegan a regresar a
sus regiones.
La oficina del primer ministro convocó para hoy a una
demostración pública en la Plaza de los Mártires (antigua Plaza
Verde bajo el mandato de El Gadafi) en apoyo de las iniciativas para
limpiar Trípoli de armas y de la presencia innecesaria de milicias.
Según el comunicado difundido aquí, la movilización se
intensificará cada día hasta el 20 de diciembre (y) ese día, si las
milicias no han dejado la ciudad, la población de Trípoli y el
gobierno libio cerrarán toda la ciudad (sic) al tráfico.
Algunas calles quedarán totalmente cerradas (y) en otras se
impedirá el movimiento de cualquier vehículo armado, excepto los de
los ministerios del Interior y Defensa, apuntó la nota.
Cientos de miembros de las brigadas que se alzaron contra El
Gadafi con la asistencia militar de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (Otan) se quedaron con las armas que sustrajeron al
Ejército regular o que recibieron de países occidentales y de Catar.
Además, los irregulares establecieron 11 consejos militares
responsables, cada uno, de la policía y la seguridad en los
distritos capitalinos, donde crearon puestos de control y
escenifican combates esporádicos, ajustes de cuentas y protestas.
En las últimas semanas se reportaron varios incidentes armados
entre milicias o brigadas rivales, y entre éstas y simpatizantes del
exlíder libio, quien fue capturado vivo y linchado el 20 de octubre
en su ciudad natal, Sirte, por los sublevados del CNT.
Les agradecemos su ayuda, pero ahora es momento de retornar con
sus familias y amigos para ayudar a reconstruir sus propias ciudades
y vidas , apuntó Abdul Razzak Abuhajar, jefe del Consejo capitalino,
quien recibió apoyo de El-Keib y de los mencionados ministerios.
Decenas de manifestantes bloquearon el martes las principales
calles de Trípoli para exigir la retirada de combatientes de otras
partes de Libia que entraron aquí en agosto, cuando los sublevados
la tomaron y forzaron a El Gadafi a refugiarse en Sirte.