El Ministerio de Economía y Comercio de Siria estableció un
equipo especial para promover y comercializar los productos de la
industria nacional, a fin de protegerla y fomentarla ante las
probables sanciones, aún por aplicar, de la Liga Árabe (LA).
El equipo, que está encabezado por el ministro Mohammad Nedal al-Jaleilati,
tiene la tarea de organizar eventos promocionales, buscar mercados,
además de identificar los artículos exportables a ellos y crear en
estos facilidades de almacenamiento y centros de ventas al por
menor, reporta Prensa Latina.
Igualmente, valorará las industrias nacionales prometedoras que
merezcan el apoyo del Estado, y especificar los métodos y normas
para brindar este respaldo.
Además, de las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa,
la Liga Árabe amenaza también con un paquete de represalias para
cortar los nexos comerciales de Damasco con los mercados de la
región, incluso cancelar las transacciones bancarias y suspender
vuelos aéreos.
No obstante, analistas de la economía en el mundo árabe coinciden
en que esas represalias pueden tener un efecto de boomerang y
afectar a los países que las apliquen, como ya admitió el vocero de
la Cancillería jordana, Mohammad al-Kayyed, quien el lunes dijo que
las sanciones tendrán un efecto muy negativo en ese país.
Al-Kayyed señaló que el gobierno de Amman aclaró su posición ante
las propuestas medidas punitivas contra Siria durante la reunión del
Comité Ministerial Árabe, que ahora preside Catar, incisivo atacante
de Damasco.
El portavoz jordano dijo que su país exigió quedar exento de
tener que aplicar las sanciones el comercio y la aviación.
Por su parte, el ministro jordano de Comercio e Industria, Sami
Gammoh, indicó que el 60 por ciento del intercambio mercantil de su
país pasa a través del territorio sirio.
El volumen comercial entre estos dos países subió a siete mil
millones de dólares en 2010, y el valor de las exportaciones
jordanas ascendió a dos mil millones de dólares.
Tales datos muestran la dependencia que con Siria tiene su vecino
al sudeste para mejorar sus niveles económicos, comentó la agencia
de noticia SANA.
En cuanto a Turquía, su agresivo vecino al oeste, analistas
consideran que la abolición del acuerdo de la zona de libre comercio
lo dañará más porque Ankara era, hasta que impuso sanciones de forma
unilateral, la más beneficiada de ese pacto mercantil.
La industria nacional -consideró SANA- estará complacida con la
cancelación de ese acuerdo ya que estaba sufriendo de la invasión de
mercadería y productos turcos en el mercado sirio.
El volumen comercial entre estos dos países saltó de 400 millones
de dólares en 2004 a dos mil 200 millones de dólares en 2010, y este
era favorable en un 70 por ciento a los negocios turcos.
La agencia de noticias Cham Press, penalizada también por la
Unión Europea, comentó que muchos países se percatan que cualquier
sanción impuesta a Siria se reflejará negativamente en sus
economías, como declararon Líbano e Iraq cuyos gobiernos rechazaron
el plan punitivo de la LA.
Jordania, Líbano, Iraq, Turquía e Israel son los estados con los
que Siria tiene fronteras, aunque con el último no tiene ningún tipo
de negocios.
Iraq es el principal socio comercial de Siria; consume un tercio
de sus exportaciones, mientras el intercambio es estimado en dos mil
millones de dólares, y se prevé que crezca a tres mil millones al
concluir el año.
Las autoridades libaneses aclararon desde un principio que no
cumplirán con represalia alguna contra Damasco. Además, de que el
trasiego mercantil entre estos dos vecinos asciende a 600 millones
de dólares, Siria es la única ruta terrestre para el tránsito de las
exportaciones de Beirut hacia los Estados del Golfo.
Otros países de la región, según reflejan los números, también se
verían afectados por la aplicación de las sanciones, que aún la LA
no ha comenzado a aplicar pese a una incisiva retórica anti-siria.