El proyecto de ley del nuevo Código Forestal vuelve este
miércoles a la Cámara de Diputados, tras ser aprobado por el Senado
Federal en sesión plenaria por 59 votos a favor y siete en contra.
Las más de seis horas de discusión concluyeron cerca de la
medianoche de este miércoles y el texto sufrió 26 enmiendas por
parte de los senadores, quienes rechazaron otras 60 propuestas de
modificación al proyecto, que ya había sido reformado por la Cámara
de Diputados en mayo pasado, reporta Prensa Latina.
Precisamente, esos cambios provocaron el rechazo de
ambientalistas y expertos de la conservación de los bosques
brasileños, entre ellos la Amazonía, pues exonera a los
deforestadores e incrementa la tala de árboles, al reducir las zonas
obligatorias de preservación de la vegetación original.
De las 26 enmiendas aprobadas anoche en el Senado Federal, 20 son
de mérito y seis de redacción. Salvo tres de ellas, el resto no
produce grandes variaciones en la esencia del nuevo Código Forestal.
La primera aumenta el porcentaje de recuperación de las zonas de
preservación permanente en las bahías hidrográficas en situación
crítica de deforestación, y la segunda permite la producción en
áreas vegetación cercana a los mangles, en un 10 por ciento en la
Amazonía y hasta un 35 por ciento en otros ecosistemas.
La tercera reduce de 80 a 50 por ciento el área de conservación
permanente en los estados que poseen más del 65 por ciento de su
territorio en unidades de preservación, como tierras indígenas o
bosques.
Pese a los criterios de los ambientalistas, quienes manifestaron
su rechazo al nuevo Código Forestal frente al Senado Federal y
recientemente entregaron más de un millón de firmas a la presidenta
Dilma Rousseff, la ministra de Medio Ambiente, Izabella Teixeira,
consideró que el texto representa un avance.
Teixeira -quien acompañó la votación- apuntó que más que la
fiscalización, el código promueve un mayor control social y añadió
que prevé, por ejemplo, la suspensión del crédito para los
productores que estén irregulares en relación con los asuntos
ambientales.
Por lo pronto, el proyecto legal regresa a la Cámara de Diputados
que puede acatar integral o parcialmente el texto acogido por el
Senado Federal. De ser aprobado nuevamente por ese cuerpo
legislativo, la iniciativa pasará a sanción presidencial.