Copa Mundial

Un derrotero escabroso

ALFONSO NACIANCENO
alfonso.gng@granma.cip.cu

¿Cómo puede considerarse el quinto lugar de los voleibolistas en la Copa Mundial sin haber clasificado para los Juegos Olímpicos de Londres’12?

Cuando la selección cubana partió hacia el recién concluido combate en Japón, frente a los ocupantes de la cima internacional, conocía cuáles eran sus armas y deficiencias para encarar a estos rivales. Los antillanos, físicamente bien preparados, enérgicos, carecían de una fijación de la atención a prueba de bala y sabían que su punto débil era el juego de sus bloqueadores. Sin embargo, de manera inesperada brilló el central Isbel Mesa y apreciaron la recuperación del opuesto Fernando Hernández.

El elenco quizá nunca descartó la posibilidad de ganar uno de los tres boletos rumbo a Londres, pero la Copa marca un derrotero escabroso, donde la experiencia y la constancia tienen un papel primordial, no en balde primaron las cualidades de Rusia, Brasil y Polonia, cuajados de hombres reconocidos en competencias del máximo nivel.

Resquicios por donde escaparon oportunidades, es verdad que los hubo. Perder 1-3 en la cuarta fecha contra Argentina; doblegar 3-2 al sotanero China (onceno) y haber cedido ante Estados Unidos, 2-3. Claro, en torno a este último resultado se abre un signo de interrogación, pues los norteamericanos, con algunos monarcas olímpicos del 2008 en su nómina, mantuvieron el sexto escaño desde el comienzo del evento, siempre muy cerca de Cuba.

Un equipo tarda al menos un quinquenio en construirse y consolidarse, y su renovación de un ciclo olímpico a otro ha de acontecer de manera escalonada, evitando sustituciones de hombres clave en periodos cercanos a la cita estival, para no afectar el rendimiento y el acople.

Entonces, al calor de esta Copa, veamos cómo se comportaron los estelares: Fernando Hernández (líder anotador, 225 puntos); Wilfredo León (cuarto anotador, 178), el líbero Keibel Gutiérrez (segundo en defensa) y agreguen estos casos contrastantes: el novato Isbel Mesa saltó por encima de los pronósticos y concluyó tercero en el bloqueo; el pasador Yoandri Díaz —sustituto de Raydel Hierrezuelo durante casi toda la lid— terminó en el lugar 13, mientras Henry Bell estuvo por debajo de lo esperado.

Un equipo no es la suma mecánica de sus individualidades. Esta selección cubana todavía no ha resuelto temas esenciales de su quehacer puestos en evidencia durante más de una temporada, pues carece de reservas, muestra lagunas en su concentración y ha sido blanco de las bajas de bloqueadores centrales que en el 2010 contribuyeron a la medalla de plata ganada en el Campeonato Mundial de Italia. Sustituirlos con garantía, en pos de una actuación más compacta, lleva tiempo, por ello es digno de elogio el desempeño del joven Mesa, crecido en su posición.

Aunque los cubanos no alcanzaron en esta oportunidad uno de los boletos rumbo a Londres, mostraron su capacidad para no inhibirse ante una tercera etapa de la Copa bien difícil. Éxitos más que agradables fueron el 3-1 sobre Italia (hasta ese entonces oro del torneo) y Brasil (campeón mundial con sus estelares en la cancha).

Este quinto escaño es un buen indicio de cara a la competencia clasificatoria de mayo, en Puerto Rico.

 

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