La petrolera British Petroleum (BP) acusó a la empresa
estadounidense Halliburton de destruir pruebas incriminatorias sobre
la explosión de Deepwater Horizon, que conllevó al mayor derrame de
petróleo en la historia de Estados Unidos, informó hoy The Guardian.
De acuerdo con las acusaciones de BP, la entidad contratista
norteamericana destruyó evidencias sobre posibles problemas con la
cementación del pozo Macondo, a unos 160 kilómetros de la costa de
Luisiana.
Si bien un pozo petrolífero debe ser cementado correctamente para
evitar explosiones, los inconvenientes con el vertido del cemento
habrían conducido, según BP, al accidente de abril de 2010 en la
plataforma Deepwater Horizon, que causó la muerte de 11 trabajadores
y el derrame de 780 millones de litros de crudo en el Golfo de
México.
Tras revisar los resultados de los análisis correspondientes al
hecho, BP concluyó que Halliburton destruyó datos de manera
intencionada.
Entre las evidencias destruidas se encuentran las muestras de
cemento utilizadas en la plataforma, indicó la compañía europea en
su alegato acusatorio presentado este lunes a una corte federal
estadounidense.
En ese sentido, la petrolera británica denunció que Halliburton
no presentó las pruebas realizadas por ordenador que demostraban
cómo se comportaba el cemento empleado en la instalación marítima.
Ante tal situación, BP reclamó que se impongan sanciones a
Halliburton, la segunda mayor empresa mundial en servicios de
yacimientos, al calificar el cemento vertido por esa corporación
como inestable.
En lo que se prevé sea el próximo capítulo de una larga
confrontación judicial, Halliburton anunció sus intenciones de
demandar a BP bajo cargos de fraude y difamación en la investigación
sobre el desastre medioambiental.
El juicio para determinar responsabilidades sobre una de las
mayores catástrofes ecológicas en la historia de Estados Unidos
comenzará el 27 de febrero próximo, indicó Prensa Latina.
A causa de la marea negra, tras el naufragio de la plataforma
petrolífera el 22 de abril de 2010, más de mil 700 kilómetros de
zonas pantanosas y playas resultaron afectados, mientras más de seis
mil aves de diversas especies murieron por la contaminación, según
reportes de fuentes oficiales.