En la imagen Dilma Rousseff se encuentra en la Auditoría Militar
de Río de Janeiro. Al fondo se aprecian los oficiales que la
interrogan sobre su participación en la lucha revolucionaria. La
foto, publicada por la revista Época, forma parte de la obra
Dilma. La vida requiere coraje, del periodista Ricardo Amaral,
que está a punto de aparecer en las librerías.
Dilma Rousseff luchó durante la dictadura militar en varios
grupos revolucionarios. Siempre ha asegurado que nunca disparó ni
mató a nadie y ha contado que escondía las armas de sus compañeros
de lucha debajo de su cama y que lo único que sabía era "armar y
desarmar" fusiles y pistolas, que nunca llegó a usar.
Durante sus dos años de cárcel se comunicaba con sus compañeras
reclusas por medio de mensajes que dejaban en la caja de arena donde
hacía sus necesidades un gato que ellas cuidaban en la cárcel.