"El
baloncesto es un juego de porcentajes y la manera de ganar un
partido es que el equipo contrario haga malos porcentajes. ¿Cómo lo
conseguiremos? Pues, muy simple: mediante una buena defensa y un
mejor control del rebote", expresó en cierta ocasión el exentrenador
norteamericano Herb Brown.
Apoyados en esta frase que nos acerca a la importancia del
aspecto defensivo para conseguir el triunfo en el deporte de las
cestas, haremos referencia a un parámetro del juego que tiene que
ver directamente con el momento de anular el ataque rival y
facilitar la ofensiva propia (recuperaciones del balón), cuando ya
nuestra Liga Superior —femenina y masculina— avanza por su segunda
mitad con la disputa ayer de los desafíos 17 para casi todos los
conjuntos. Las estadísticas del sitio web del INDER que citaremos no
incluyen los enfrentamientos de la víspera.
Guantánamo, elenco que encabeza la tabla de posiciones en el
certamen de las damas con 29 puntos (13-3), no ha esperado a que sus
rivales cometan errores sino que los ha provocado —como debe ser— y
así lidera el torneo en balones recuperados (517), cifra distante de
los 435 de las santiagueras (28, 13-2). En el desempeño de las del
Guaso mucho han tenido que ver la explosividad y gran visión de
juego de Islén Carbonell, primera de la Liga con 147 recobros, a
ritmo de más de nueve por encuentro.
En el torneo varonil es el quinteto sorpresa de Villa Clara (26,
10-6) el que comanda este departamento con 408, cinco más que el
segundo lugar, Camagüey (23, 7-9). Esto forma parte de la filosofía
que han adoptado los Lobos con la rapidez como primicia ante la
falta de jugadores de gran estatura. Además, los del centro son los
únicos con cuatro baloncestistas entre los diez primeros
recuperadores: Ismael Romero, Sergio Ferrer, Alexei Mestre y Andy
Boffil.
Así, muchos entrenadores trabajan para lograr una buena
mentalización defensiva en sus hombres, a sabiendas de que esta
constituye la llave del baloncesto moderno.