SANTIAGO
DE CUBA.— Tras varias jornadas de conciertos, talleres, e
intercambio entre los orfeones, el Festival Internacional de Coros
2011 finalizó el domingo con una velada en la Sala Dolores, donde
cantaron todas las agrupaciones participantes.
Un coro gigante compuesto por cantores de todas las naciones
presentes en el encuentro bienal interpretó la pieza Son Homenaje,
del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque.
Luego una vistosa tradición llevó la música a las calles: las
rondas corales. Desde distintos barrios de la urbe salieron los
coros hasta concentrarse en el histórico parque Céspedes,
arrastrando personas a su paso para regalar una actuación que devino
en culminación pública del evento.
Por estos días Santiago de Cuba fue nuevamente la capital del
canto coral en el país, pues cada jornada desde la mañana hasta
después de la medianoche, ocurrieron presentaciones en barrios,
penitenciarías, escuelas de arte, sedes universitarias, hospitales
infantiles, iglesias, la Sala de Conciertos Dolores, entre otros
centros culturales.
Este festival fue creado en 1961 por Electo Silva, decano de los
directores cubanos, para promover el movimiento coral en Cuba, dada
su larga tradición y aceptación en la Isla.