El desarrollo alcanzado por el sistema sanitario
cubano ha permitido que el país ostente hoy una de las más bajas
tasas de mortalidad infantil de las Américas, 4,5 por cada mil
nacidos vivos.
De igual forma incidió en el aumento de la esperanza
de vida al nacer (más de 77 años), gracias al control de un
sinnúmero de afecciones crónicas no transmisibles, entre otras
acciones.
El programa de vacunación imperante -que protege
contra 13 enfermedades y ha permitido erradicar nueve dolencias
infecciosas: poliomielitis, paludismo, tosferina, rubéola, tétanos
neonatal, difteria, sarampión, síndrome de rubéola congénita y
meningoencefalitis posparotiditis.
Además, el tétanos, las infecciones por Haemophilus
influenzae tipo B, hepatitis B y meningitis meningoccócica reportan
tan bajas tasas de incidencia que dejaron de constituir un problema
sanitario.
La aplicación y desarrollo de las tecnologías más
avanzadas de diagnóstico y tratamiento, así como la industria de
vacunas, reactivos, medicamentos y otros productos biotecnológicos
forman parte de los progresos registrados en la nación en los
últimos 50 años.
Todo ello gracias a la voluntad política del estado
de ofrecer atención sanitaria gratuita a toda la población, con
especial esmero a madres y niños basada en una amplia red de
servicios e instituciones asistenciales que ofrece asistencia
integral, con énfasis en la promoción y prevención de salud.
Importante es también el programa de formación de
recursos humanos que ha realizado Cuba durante más de cuatro décadas
-en la actualidad laboran en el sector más de 400 mil profesionales
y técnicos-, y la prestación de servicios médicos en cualquier parte
del mundo que sea necesario.
Desde 1959 a la fecha se han graduado más de 95 mil
médicos, y otros miles de estomatólogos, licenciados en enfermería y
tecnología de la salud.
Actualmente en la isla estudian especialidades
médicas jóvenes de decenas de países, la mayoría de ellos en la
Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y otros mediante el Nuevo
Programa de Formación del Médico Latinoamericano.
Alrededor de 185 mil profesionales y técnicos de
diversas especialidades cumplieron misiones internacionalistas y en
la actualidad se mantienen relaciones de cooperación y asistencia
técnica en otros tantos países.
Gracias a la Operación Milagro, un proyecto iniciado
en 2004 a instancias del líder de la Revolución cubana, Fidel
Castro, se realizaron más de dos millones de operaciones
oftalmológicas a pacientes de 32 naciones.
Sirvan estas reflexiones para festejar el Día de la
Medicina Latinoamericana, fecha que tiene lugar cada 3 de diciembre
en homenaje al nacimiento del científico cubano Carlos J. Finlay,
descubridor del mosquito Aedes Aegypti como agente transmisor de la
fiebre amarrilla.