Ante la réplica del yate Granma ubicada en el monumento Portada
de la Libertad, en Los Cayuelos, miles de jóvenes recordaron este
viernes
los 55 años del desembarco de la expedición revolucionaria, por este
punto costero del municipio granmense de Niquero.
La conmemoración comenzó al amanecer, cuando 82 jóvenes
destacados rememoraron simbólicamente el salto al agua de los
combatientes, el avance por el manglar abrupto y la llegada a tierra
firme; donde aguardó la multitud que presenció el acto
político-cultural en homenaje a la épica expedición encabezada por
Fidel, cuyo arribo a Cuba el 2 de diciembre de 1956 significó el
inicio de la última etapa de la guerra de liberación.
La velada matutina, que contó con la participación del Coro
Profesional de Bayamo, alumnos de la Escuela de Arte Manuel Muñoz
Cedeño y otros artistas, dedicó canciones –incluida versiones de La
Lupe- y danzas que ilustraron momentos de la travesía, la llegada a
costas cubanas y los primeros combates del destacamento guerrillero.
En nombre de las nuevas generaciones, Arilda Alcaide, integrante
del selecto grupo que reeditó el desembarco, señaló como reto
inmediato de la juventud, el estudio de la historia del Granma y de
la Sierra; a fin de contagiarse más con el espíritu e intransigencia
de aquellos héroes, y ser valientes en el enfrentamiento a los
viciosos, oportunistas y deshonestos, dijo.
Sonia Virgen Pérez, primera secretaria del Partido en la
provincia de Granma, insistió en el conocimiento profundo de la
epopeya libertaria, como la única manera de saber cuántas vidas
costó la Revolución, y así cada quien pueda valorar la enorme
responsabilidad que tiene para mantenerla.
"El sacrificio y la sangre de los expedicionarios jamás es
comparable con todo el sudor que puede provocar el cultivo de la
tierra, levantar paredes, laborar en la fábrica o el taller, en el
aula o la consulta médica. Trabajar con productividad y eficiencia
es la forma de ser agradecidos con los autores de aquella gesta",
subrayó.
Acompañaron a los jóvenes varios dirigentes partidistas y
gubernamentales de la provincia, así como miembros de la Asociación
de Combatientes de la Revolución Cubana junto a su vicepresidente
nacional, el coronel de la reserva Víctor Dreke Cruz.