En
una acción calificada aquí de injurioso ataque al derecho humano de
libertad de expresión, la Unión Europea (UE) dictó sanciones contra
la agencia siria privada de noticias Cham Press, el diario Al-Watan
y el canal Addounia.
Periodistas sirios comentaron a Prensa Latina que tales
represalias muestran las reales intenciones de Occidente contra el
país, sus instituciones y pueblo. "¿A qué verdad temen?", cuestionó
uno.
Un par de semanas antes, ya Francia había prohibido las
transmisiones del canal privado sirio Addounia, e incluso bloqueado
su señal vía satélite, y a continuación la UE como entidad ahora lo
sancionó.
La agencia de noticias SANA denuncia hoy que tales represalias
contra esos tres medios, que incluso ni son estatales, contradicen
todas las convenciones de derechos humanos y las propias
constituciones de los países europeos, al tiempo que desenmascaran
el falso eslogan occidental de su supuesta libertad de expresión.
Citado por SANA, uno de los directivos de Al-Watan expresó que el
diario publica la verdad sobre los acontecimientos, mientras muchos
medios en el mundo difunden mentiras sobre Siria.
Taleb Qadi Amin, presidente del Consejo Nacional de Medios,
fustigó que las sanciones impuestas por la UE contra Al-Watan,
Addounia y Cham Press son inaceptables y contradicen los principios
de libertad de prensa que claman los países europeos.
A la hostil campaña contra Damasco que incluye una voraz ofensiva
mediática de hasta burdas falsedades y fabricaciones de hechos,
ahora se suma la de silenciar los medios sirios para establecer un
bloqueo informativo y ni siquiera trascienda lo que estos divulguen,
comentó un diplomático.
Un periodista francés comprobó, por ejemplo, que la lista de
supuestos muertos por el gobierno del presidente Bashar al-Assad que
divulga el llamado Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede
en Londres y cuyos partes son utilizados por los centros de poder en
Occidente para atacar a Siria, fueron tomados de una guía
telefónica, y esas personas están vivas.
El presidente de la Unión de Periodistas, Elias Murad, expresó
que los centros de poder en Europa la emprenden contra un periódico
nacional, que incluso ni es oficial y hasta critica al Estado por
fallas e ineficiencias, por el solo hecho de divulgar las posiciones
nacionales, las aspiraciones y opiniones del pueblo sirio.
En este tema de la guerra mediática contra Siria, Alaa Mass'oud,
un cabecilla de uno de los grupos armados arrestados, confesó anoche
a la televisión cómo fabricaron hechos que nunca sucedieron en la
comunidad de Knaker, en Damasco Campo, en coordinación con el canal
catarí Al-Jazeera.
Lo hacíamos -declaró- con la intención de distorsionar la
realidad, crear una imagen antigubernamental y difamar al Ejército y
a los cuerpos de seguridad.
Relató que él no hacía contacto directo con el medio catarí, sino
que llamaba a un tal Feras al-Atrash, como si fuera un testigo de
algún suceso inventado en Knakr y usaba como seudónimo el nombre de
Abu al-Tayyeb.
Mass'oud, de 24 años, dijo que su grupo conminaba a las
residentes de la pequeña localidad de Jdaidet Artouz a que salieran
hacia un punto como si estuvieran en una protesta, la filmaban y
enviaban el video a un individuo que identificó como Firas al-Atrash,
quien vive en Arabia Saudita, quien a su vez se lo pasaba a Al-Jazeera
y al canal saudita Al-Arabiya.
La televisión siria mostró hoy con vida a Ahmad Taha, un
trabajador de la refinería de Banias, quien según esos dos medios,
seguidos de otros como el servicio árabe de la BBC y el canal 24
francés, propalaron que fue muerto a tiros por agentes de la
seguridad.
Relató que fue secuestrado por tres individuos armados cuando se
dirigía al Banco Comercial de Banias a extraer su salario. Lo
retuvieron durante tres días, lo golpearon y lo tiraron inconsciente
detrás de la gasolinera de Wahoud.
SANA subraya un despacho que hechos como ese para fabricar falsas
informaciones se repiten, como el del asesinato del niño Sari Saoud,
de cuya muerte Al-Jazeera culpó a los militares, cuando en realidad
fue baleado por un grupo de terroristas armados.