CARACAS. — El presidente de Nicaragua, Daniel
Ortega, aplaudió este sábado la gestión desplegada por su homólogo
venezolano, Hugo Chávez, en el surgimiento de la Comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cuya cumbre culminará
este sábado.
Nuestro sincero reconocimiento al esfuerzo que
desarrolla la Revolución Bolivariana, y a su máxima figura, Hugo
Chávez, que se ha entregado con alma, corazón y vida a la creación
de la Comunidad de Estados latinoamericanos y Caribeños (CELAC),
destacó.
Durante su alocución, en la segunda sesión plenaria
de la cita constitutiva de ese bloque regional, el dignatario
nicaragüense afirmó que la realización de esta nueva agrupación fue
posible gracias a la voluntad de los pueblos del área.
Resaltó algunos procesos revolucionarios que han
sabido levantar las banderas de la solidaridad y hermandad como
Cuba, aún en tiempos en que estados latinoamericanos decretaban la
expulsión de esa isla de la Organización de Estados Americanos
(OEA).
Por ello, no es posible pensar en la CELAC,
ignorando lo que significa la lucha de los pueblos Latinoamericanos
y caribeños que han sabido ser solidarios, dijo.
Contrastó que la América Latina de hoy, no es
aquella que facilitó soldados para invadir a República Dominicana,
ni prestó sus territorios para agredir a Cuba.
Ortega condenó la brutal embestida de las fuerzas de
la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) contra el pueblo
africano de Libia así como el asesinato de su legítimo presidente
Muammar Al Gaddafi.
Respecto al nacimiento de esta comunidad, manifestó
su fe en que mas temprano que tarde, Puerto Rico se sume a esta
agrupación integrada por 33 naciones de la región que buscan lograr
una concertación política, económica y social de la zona para
blindarse ante problemas como la crisis mundial.
Instó a encontrar los elementos que potencian,
dinamizan y acercan a los diversos entes regionales de integración e
intercambio económico, para traer las experiencias positivas de
éstos a la naciente comunidad.
En ese sentido, mencionó los éxitos de la Unión de
las Naciones Suramericanas (UNASUR), la comunidad Mesoamericana, la
Comunidad de Estados del Caribe (CARICOM), Petrocaribe y la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Por último calificó el nacimiento de la CELAC, como
una victoria de los pueblos y una derrota para las fuerzas que
apostaban a la división de América Latina.