CARACAS. — La Comunidad de Estados Latinoamericanos
y Caribeños (CELAC) vio la luz este sábado en esta capital con el
respaldo de los mandatarios de los 33 países del subcontinente.
El nuevo mecanismo de integración, heredero de la
Cumbre de América Latina y El Caribe (CALT) y del Grupo de Río,
comenzó su andar bajo la presidencia de Chile, como centro de una
troika integrada, además, por Venezuela como presidente saliente, y
Cuba, que encabezará el bloque en 2013.
El nacimiento de CELAC fue acordado durante la
segunda y última jornada de la cumbre de mandatarios
latinoamericanos y caribeños desarrollada desde ayer aquí bajo la
conducción del presidente venezolano, Hugo Chávez, y tras la
aprobación por consenso de la denominada Declaración de Caracas.
Ese documento es fruto del trabajo de los
cancilleres y funcionarios, quienes desde el lunes perfilaron los
detalles del texto sometido hoy a la evaluación y aprobación de los
gobernantes.
La cumbre también aprobó por consenso otros dos
textos fundamentales: el Plan de Acción para 2012 y los
Procedimientos para el funcionamiento orgánico de la CELAC.
En relación con los procedimientos, Chávez aclaró,
al someterlos a la aprobación del resto de los mandatarios, que
durante las jornadas previas no se pudo llegar a acuerdo sobre uno
de sus puntos.
El documento establece que la CELAC adoptará sus
decisiones por consenso en todas sus instancias, pero Ecuador
propuso que se añadiera la posibilidad de que, en caso de que no se
lograra, se pudiera llegar a un acuerdo por una mayoría calificada
de cuatro quintas partes de los miembros del bloque.
La delegación ecuatoriana argumentó que se debía
impedir que decisiones importantes para la mayoría de países no
pudieran ser adoptadas por la discrepancia de uno o varios países,
como ocurre por ejemplo- en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Al respecto, las opiniones estuvieron divididas y,
finalmente se acordó por consenso- que el tema pase a la troika para
que continúe su análisis y lo presente en citas posteriores del
bloque.
También quedó en manos de la troika la propuesta
formulada por el presidente panameño, Ricardo Martinelli, de crear
una secretaría general de la CELAC, para lo cual ofreció a su país
como sede.
Asimismo, deberá analizar la propuesta de la primera
ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, de incorporar
a ese trío un representante de los 14 países caribeños de habla
inglesa y francesa integrantes de CELAC.
Finalmente, fueron aprobados también 18 comunicados
especiales, sobre temas referidos a las islas Malvinas, seguridad
alimentaria y nutricional, especulación financiera y precios de los
alimentos, derechos humanos de los inmigrantes, solidaridad con
Haití y la estrategia de seguridad en Centroamérica.
Otros documentos aluden a la Defensa de la
Democracia y el Orden Constitucional, la lucha contra el
narcotráfico y el terrorismo, y contra el bloqueo estadounidense a
Cuba.