Lamento
que no sea Fidel el que ocupe hoy mi lugar: es él quien se lo
merece, manifestó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente
de los Consejos de Estado y de Ministros, este viernes, en breves
declaraciones a la prensa a su llegada al aeropuerto internacional
Simón Bolívar de Maiquetía, en la hermana República Bolivariana de
Venezuela, adonde arribó para participar en la Cumbre fundacional de
la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
"Por primera vez en la historia vamos a tener una organización de
Nuestra América. Se puede considerar, si funciona y tiene éxito, que
será el acontecimiento más grande en los 200 años de
semindependencia de América Latina y el Caribe", dijo, al tiempo que
aseguró sentirse lleno de satisfacción y alegría por volver a
Venezuela.
Justo a las siete de la mañana de este 2 de diciembre, partió la
aeronave cubana desde el aeropuerto internacional José Martí en La
Habana, en un vuelo que duró cerca de tres horas. A su llegada a la
Patria de Bolívar, Raúl fue recibido por Elías Jaua, vicepresidente
ejecutivo de ese país, quien lo acompañó hasta el automóvil que lo
conduciría hacia Caracas.
La caravana de vehículos inició el trayecto, y a su paso encontró
en numerosos puntos de la ciudad el saludo solidario del pueblo de
Venezuela que acoge con alegría la llegada de las delegaciones
extranjeras. Durante el recorrido pueden apreciarse además, carteles
con imágenes de todos los presidentes de la región, otros que
califican a Venezuela como la capital de la Solidaridad, o destacan
que para nosotros la Patria es América, como dijera el Libertador.
Después de unos 30 minutos de viaje, el General de Ejército y la
comitiva que lo acompaña hacen su entrada en el complejo militar
Fuerte Tiuna para luego avanzar por el Paseo de los Próceres,
—engalanado para la ocasión con las banderas de los 33 países de
América Latina y el Caribe— hasta el lugar donde se hospeda.
Cerca de las tres de la tarde inicia la inauguración oficial de
la Cumbre en el teatro nacional Teresa Carreño, en el cual una gran
imagen de Simón Bolívar custodia el escenario donde estarán ubicados
los jefes de Estado o sus representantes.
A la entrada del complejo cultural el canciller Nicolás Maduro da
la bienvenida al Presidente cubano, al igual que hace con todos los
mandatarios, mientras el cuerpo de cadetes de las Fuerzas Armadas de
Venezuela le rinde honores.
Al auditórium ha llegado ya el resto de la delegación cubana
integrada por el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo
Cabrisas, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, el ministro de
Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz
y nuestro embajador en Venezuela, Rogelio Polanco. Poco a poco se
han ido ubicando también los demás miembros de las delegaciones, el
cuerpo diplomático de los países miembros de la CELAC, así como
autoridades e invitados del Gobierno.
Minutos antes de iniciar la ceremonia, el Presidente Hugo Chávez,
anfitrión de esta memorable cita, y junto a sus tres hijas, espera
en el escenario a sus homólogos para personalmente darles la
bienvenida a la Cumbre.
A Cuba le correspondió el quinto turno, y mientras el General de
Ejército caminaba hacia el escenario de manos de una pequeña, el
aplauso de los presentes parecía no tener fin. Emociona sin límites
encontrar en un país hermano, y rodeados de las más diversas
personas, tan vibrante acogida a nuestro pueblo. Raúl sonríe y con
él los cubanos, en los pocos metros que lo separan del Presidente
Chávez se detuvo en varias ocasiones para mostrar su afecto a
quienes al verlo pasar lo saludan.
Al estar uno frente al otro sonríen y no falta el acostumbrado
saludo militar que caracteriza sus encuentros. Luego toca su turno
al abrazo, y en un sencillo gesto de amistad, Raúl levanta el brazo
del entrañable amigo mientras el público irrumpe otra vez en
aplausos.
Así, poco a poco han subido al plenario los representantes de las
33 naciones y para cada uno de ellos el Presidente venezolano ha
tenido un gesto deferente de bienvenida. Cuando todos han sido
ubicados en sus asientos, el Coro Nacional Juvenil de Venezuela
entona las notas del Himno Nacional Gloria al bravo pueblo, para
dejar oficialmente inaugurada la III Cumbre de América Latina y el
Caribe.
Las palabras iniciales estuvieron a cargo del Presidente mexicano
Felipe Calderón quien destacó la importancia de este encuentro pues
constituye un espacio para trabajar a favor de la unidad y la
prosperidad de la región que tendrá como base su integración
política y económica.
Aspiramos —dijo— a que este organismo se convierta en el eje de
la unión que necesitamos todos los habitantes de la región.
"Esta es la hora y el momento de América Latina, por eso debemos
apresurar el paso para la integración", puntualizó durante su
discurso en el cual retomó constantemente frases de Simón Bolívar y
José Martí.
Al concluir sus palabras, Chávez se acerca al podio para iniciar
su discurso, antes de llegar a él bromea con los presidentes Correa
y Raúl. Luego agradece a Felipe Calderón e inicia un improvisado,
emotivo y profundo discurso en el cual tiene momentos de homenaje
para todos.
Entre ellos tampoco faltó el saludo al querido Fidel, mientras
los presentes comienzan a corear una y otra vez el nombre del líder
de la Revolución Cubana. Chávez recuerda además, que un día como hoy
(2 de diciembre), hace 55 años, desembarcó un grupo loco de amor por
allá por una costa. Se refiere al desembarco del yate Granma y
añade: "saludamos a la tripulación del Granma y especialmente a uno
de ellos, a Raúl Castro, aquí presente".
Y así, por espacio de más de una hora, el Presidente venezolano
repasa diferentes momentos de la historia de nuestros pueblos,
mientras hace constante alusión a frases del Libertador Simón
Bolívar.
Solo la unidad nos hará libres, entre nosotros no habrá más
guerras, sino más integración, paz y unidad, enfatizó. Y para ello
necesitamos en primer lugar, hacer un esfuerzo nosotros mismos, que
estamos al frente de los estados, para incrementar la conciencia y
darnos cuenta de que este es el único camino que le queda a nuestros
pueblos.
A continuación, los mandatarios pasaron a sus respectivos
asientos en el plenario, donde un grupo de niños y jóvenes les
entregaron un libro referente al Congreso Anfictiónico de Panamá.
Posteriormente, se proyectó un video sobre la integración
latinoamericana y caribeña y la importancia de la creación de la
CELAC. Acto seguido, la Orquesta Sinfónica Juvenil del maestro
Gustavo Dudamel, emocionó a los presentes con sus interpretaciones.
Ya avanzada la tarde, las delegaciones oficiales se trasladaron
hacia Fuerte Tiuna, lugar donde tuvo lugar la primera reunión de
esta III Cumbre. En sus intervenciones, los mandatarios coincidieron
en la necesidad de que lo dicho en este escenario no sean meras
palabras, pues ahora más que nunca están dadas las condiciones en
Nuestra América para consolidar el sueño de integración de Bolívar.
Al hacer uso de la palabra, el General de Ejército destacó la
trascendencia histórica de este acto fundacional, caracterizando a
la CELAC como nuestra obra más preciada, pues nace como instrumento
político para aunar las voluntades de nuestros pueblos en nombre de
su unidad y soberanía.
Igualmente, Raúl destacó, una vez más, de la misma manera que en
la Cumbre del 2010 celebrada en Cancún, la responsabilidad histórica
y ética que tienen las naciones latinoamericanas y caribeñas de
realizar aportes sustantivos para la reconstrucción y el desarrollo
de la República de Haití. Y ratificó que Cuba estará allí mientras
la hermana nación lo necesite y quiera.
Y así, con palabras sencillas, pero muy profundas, la delegación
cubana reiteró su compromiso con la unidad, el respeto a la
diversidad de nuestros pueblos y su disposición a ofrecer siempre
por las naciones hermanas no solo aquellos recursos que le sobren,
sino también aquellos de los que en ocasiones carecemos. En estos
principios se sustentan también las bases de nuestras aspiraciones
integracionistas.
Jamás el sueño de Bolívar y José Martí había estado tan presente
como ahora. Esperemos pues que la intensa jornada de trabajo que
caracterizó a la primera sesión de esta Cumbre de América Latina y
el Caribe sea apenas el primer paso de un gran futuro de unidad para
Nuestra América.