Cerca de medio millar de personas, en su mayoría mujeres
pertenecientes a la Asociación de Campesinas de Sudáfrica, se
congregaron a escasos metros del centro de conferencias de Durban,
sede de la COP17, que se celebra en esta ciudad sudafricana hasta el
9 de diciembre.
"Estas mujeres ya están sufriendo las consecuencias del cambio
climático y han venido a exigir a los negociadores que no se
abandone el Protocolo de Kyoto y que queremos el fondo de adaptación
(al cambio climático) funcionando", declaró Luis García Barahona,
director de Oxfam Sudáfrica.
A las puertas de la conferencia, 50 jóvenes se disfrazaron de
Robin Hood para exigir una tasa que financie las acciones
encaminadas a luchar contra el cambio climático.
El Fondo Verde para el Clima, cuya aprobación se encuentra a
debate en Durban, pretende poner a disposición de los países en
desarrollo 100 mil millones de dólares anuales a partir del 2020
para virar hacia energías más limpias y combatir el cambio
climático. No obstante, unas 160 organizaciones y redes de 40 países
denunciaron este viernes los intentos de las naciones desarrolladas
de convertirlo en un instrumento de la codicia de las
transnacionales, agrega PL.
"Nos oponemos firmemente a cualquier recurso que vaya desde el
Fondo Climático Verde directamente hacia el sector privado, a
cualquier recurso que vaya dirigido a crear facilidades en una
empresa privada", señalaron en una carta a los miembros del Comité
de Transición que negocia la puesta en funcionamiento del fondo.
Entretanto, las negociaciones para renovar el Protocolo de Kyoto
están estancadas y no parece haber voluntad política de los países
desarrollados para un acuerdo vinculante, indicó Telesur.
La próxima semana, comenzará el segmento de alto nivel con la
presencia de ministros y otros representantes gubernamentales.