Las consecuencias originadas por el período de
transición de Serbia hacia la Unión Europea están reflejadas en la
cinematografía actual de ese país, afirmaron especialistas en el
festival habanero del séptimo arte.
Esa etapa reportó resultados desastrosos, aseveró el
realizador Petar Mitric durante la conferencia sobre cine serbio,
impartida en la tercera jornada del 33 Festival Internacional del
Nuevo Cine Latinoamericano.
Los estudiantes pagan elevadas matriculas para
ingresar a las universidades, aumentó el desempleo con la
privatización de la industria y la ausencia de proyectos de
seguridad social, son algunas de esas calamidades, afirmó.
Además de que el sistema de salud no es gratuito, la
persecución a los criminales de guerra ocasionó inestabilidad en la
sociedad, añadió Mitric.
Esa situación propició que surgieran dos corrientes
cinematográficas, señaló.
La populista, encargada de entretener y desvirtuar a
la sociedad del trauma que enfrenta, reconstruyendo algunos momentos
de la historia, pero de forma muy superficial, explicó.
Mitric añadió que la otra tendencia ofrece como
alternativa el enfrentamiento a los problemas sociales como la única
forma de avanzar.
Al ejemplificar con algunas de las películas,
resaltó a Tilva Ros, de Nikola Lezaic, la más censurada en
Yugoslavia en 2010, la cual refleja la prosperidad de ese país en su
período socialista y la contrasta con la etapa actual.
Por su parte la académica Ljiljana Bogoeva,
promotora de la presentación del cine serbio en el festival,
significó que muchos de los jóvenes realizadores representan lo que
el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro denominó Batalla de
Ideas.
Al cuestionarse si el proceso de Yugoslavia
representa una liberalización o una ocupación, se motivan por
revisar la historia y llevar a las pantallas su forma de ver la
realidad, reflexionó.
En tal sentido, el director de Crossing Borders,
Igor Toholj, expuso hoy sus expectativas con esta película, a partir
de la vida cotidiana de cuatro personajes, procedentes de ciudades
diferentes.
Sin embargo, añadió, están conectados con el mismo
espíritu, esperanza de un mundo mejor.