Puerto
Príncipe.—Desde muy pequeños aprendemos a amar y respetar nuestros
símbolos patrios. Es parte de la educación primaria propiciar el
conocimiento histórico de la tierra que nos vio nacer. En Cuba
podemos decir que cada entorno de la edad docente y laboral muestra
el escudo, la bandera, el himno, los atributos nacionales y las
fechas más significativas.
Es poco probable que alguien recuerde la primera vez que entonó
el Himno Nacional pero, de seguro, nadie olvida las emociones que ha
sentido cuando lo ha escuchado en la premiación de alguna
competencia, en una fecha o acto determinado. Y es que los símbolos
son la representación histórica y tangible de cada país. ¡Cómo no
sentir orgullo cuando en el exterior reconocen nuestra bandera y
cantan las estrofas de Perucho Figueredo, que nacieron con el nombre
primigenio de La Bayamesa e indisolublemente ligadas a nuestra
primera contienda libertadora!
En Haití, sorprende ver a su gente cantar nuestro himno, celebrar
nuestras fechas históricas y felicitarnos por ello. Por eso, todo el
personal de la Brigada Médica Cubana se dio a la tarea de instruirse
en la historia de esta tierra; conocer y reconocer su bandera
bicolor, el escudo —adoptado en 1807 y en cuyos bajos reza "La unión
hace la fuerza", lema nacional— y aprenderse La Dessalinienne,
nombre del himno nacional haitiano.
Compuesta en 1904, en ocasión del centenario de la independencia
nacional, la marcha de Justin Lherisson, con música de Nicolas
Geffrard, consta de cinco estrofas que resaltan el amor a la Patria,
los antepasados y la construcción del futuro.
Aprender el francés y el creole no es tarea fácil, cantarlo no lo
es menos, pero la reciprocidad, la buena voluntad y la admiración
hacia una nacionalidad ajena, son necesarias del mismo modo. Los
cubanos lo tenemos muy claro: en Haití hay que adaptarse, ayudar y
respetar también.
Hoy en la base central de almacenes médicos OFATMA, cuando la
Brigada celebre el Día de la Medicina Latinoamericana, en homenaje
al natalicio del médico cubano Carlos Juan Finlay y Barrés, una
amplia representación del personal cubano entonará los dos himnos.