Si los pueblos latinoamericanos se apropian de la Comunidad de
Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), podrán avanzar hacia
niveles superiores de integración, apreció este viernes el
reconocido analista político nicaragüense William Grigsby.
Para el director de Radio La Primerísima, en términos históricos
el nacimiento de la Celac marca el inicio de la culminación del
sueño de Bolívar acerca de la América Latina unida, pues hace más de
200 años él delineó un tipo de comunidad de naciones de esa
naturaleza, reporta Prensa Latina.
En entrevista concedida a la revista En vivo del canal 4 de
televisión, Grigsby consideró que la Alianza Bolivariana para los
Pueblos de Nuestra América (ALBA) es la fuerza principal que impulsa
el nacimiento este viernes de la Celac.
De otro modo estaríamos siempre sometidos a la OEA (Organización
de los Estados Americanos) y el tiempo ha demostrado que esa entidad
se ha convertido en un aparato burocrático al servicio de intereses
ajenos a América Latina, afirmó el periodista.
Sus funcionarios además están umbilicalmente unidos a los
supuestos de Estados Unidos y eso los limita en independencia porque
pueden perder determinadas prerrogativas económicas individuales y
por ende terminan sometiéndose a las políticas norteamericanas,
argumentó.
A criterio del periodista, en el futuro, la OEA quedará con una
limitada capacidad política, sin embargo la CELAC tendrá detrás la
voluntad de las 33 naciones que la van a integrar.
Dentro de sus inicios destacó el valor histórico de que la Cumbre
de 2013 se celebre en Cuba, nación que ha estado en la vanguardia de
los procesos integracionistas en América Latina.
Además ese evento va a ser la prueba de fuego que nos dirá si
efectivamente la CELAC va a ser un espacio Latinoamericano
propositivo e integrador o simplemente se va a quedar en una
declaratoria de intención, dijo.
El analista enfatizó en que la OEA no defiende los intereses de
los países latinoamericanos pues jamás hizo nada cuando los marines
norteamericanos intervinieron en Guatemala, República Dominicana, la
isla caribeña de Grenada o Panamá, entre otros ejemplos.
Ante esas violaciones la OEA permaneció ajena porque marcha al
compás de la política norteamericana, nació por intereses de Estados
Unidos y se va a morir por culpa de esos intereses, expresó el
comentarista.
Según el directivo, la OEA perderá sentido en la medida en que se
consolide la CELAC y de avanzar en ese camino está condenada a
desaparecer.
Grigsby señaló que lo más importante de la presente Cumbre no
será que mañana termine con una declaración sino cómo la acogen los
países y cómo la asumen después, ese es el reto que América Latina
enfrentará a partir de hoy.