Servicios públicos, ministerios, administraciones locales y
escuelas amanecieron cerrados junto a los hospitales, donde solo
trabajó el personal mínimo para urgencias. Tampoco funcionaron el
transporte público, los ferrocarriles, el transporte marítimo y, a
última hora, se unió al paro la Federación de Sindicatos de Aviación
Civil, causando la cancelación de vuelos nacionales e
internacionales, informó PL.
A estas paralizaciones se unió una masiva manifestación en la
capital griega y otra en Salónica (norte), convocadas por las
federaciones sindicales del sector público (ADEDY) y privado (GSEE),
agrega Telesur.
Entretanto, el primer ministro griego, Lucas Papademos, minimizó
el impacto de la huelga y envió a los dirigentes de la Unión
Europea, del FMI y del Banco Central Europeo (la troika) una carta
en la que se comprometió a "tomar todas las medidas necesarias para
aplicar las decisiones de la cumbre de la zona euro del 26 de
octubre y cumplir los objetivos del programa de saneamiento de la
economía, crucial para mejorar la vida de los griegos".