Cálidos honores para Aire Frío

MADELEINE SAUTIÉ RODRÍGUEZ
madeleine@granma.cip.cu

Un caluroso homenaje por el aniversario 50 del estreno de Aire frío, de Virgilio Piñera —una de las obras imprescindibles del teatro cubano— fue concebido por estos días en la sala Villena, de la UNEAC, hasta donde llegaron críticos de arte, actores y directores para departir con el público sobre la indeleble huella que les legara esa antológica creación.

Verónica Lynn en su memorable Luz Marina.

En la celebración, enmarcada en el espacio cultural La Biblioteca de Yorick, de la Sección de Crítica e Investigación de la UNEAC, que preside el dramaturgo Norge Espinosa, las voces de Marilyn Garbey, Osvaldo Cano y Roberto Gacio se dejaron escuchar para recorrer el escenario virgiliano acotando sus indiscutibles aciertos y toparse finalmente con Luz Marina Romaguera, protagonista de la obra en cuestión y de la familia que en aquella cobra vida literariamente real.

Irreverente, obsesiva y víctima de una sociedad —la Cuba de los 50— que la aplasta por sus raquitismos económicos y sus prejuicios, Luz Marina se erige como ente central de la trama en la que historias incestuosas, matrimonios disfuncionales, acaecimientos cotidianos y asfixias financieras colapsan junto al sueño esperanzado —su ventilador— que ella ha tejido al compás de su máquina de coser, de la que no se levanta para al menos intentar conseguirlo.

Pero no fue para opinar sobre el personaje que otrora y brillantemente encarnaron, sino para decirles a los presentes cuánto de bueno les legó haberlo interpretado, que expresaron sus vivencias de entonces las actrices Verónica Lynn y Miriam Learra.

"Ese personaje era yo, esa era mi familia y llegué a sentirla como mía, se crearon lazos afectivos muy fuertes", comentó Lynn, rememorando también la complacencia del propio Virgilio al ver, en 1962, la interpretación que ella lograra al hacer a Luz Marina, bajo las órdenes de Humberto Arenal.

Learra comentó el privilegio que significó para ella haber sido escogida por Abelardo Estorino, para defender "el personaje más importante de mi carrera".

El director y guionista de cine Enrique Pineda Barnet, a quien mucho se le agradece una toma cinematográfica de Aire frío —cuyos fragmentos fueron proyectados en la ocasión—, y el propio Estorino, ofrecieron también sus vivencias en relación con la obra y dieron paso en la charla al dramaturgo Carlos Celdrán, director de Argos Teatro, que arribará a su 15 cumpleaños próximamente y para cuya celebración estrenará la pieza virgiliana que tendrá en el papel de Luz Marina a la actriz Yuliet Cruz y en el de Ángel, el padre de Luz, a Pancho García, quien comentó allí cuánto lo complace arribar a sus 50 años sobre las tablas con ese personaje.

Celdrán ha concebido este clásico sin dejar de "respetar a Virgilio y venerarlo como se merece", como una entrega actualizada, donde está la obra, no el contexto. "El público verá una situación que puede ocurrir en cualquier época y que acerca a Aire frío a estos tiempos".

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir