MÉXICO, 23 noviembre.— El presidente mexicano, Felipe Calderón,
ratificó hoy la necesidad de la política de su gobierno en la lucha
contra el crimen organizado.
Durante el recibimiento al buque escuela Cuauhtémoc en el puerto
de Acapulco, el mandatario rechazó que la participación de las
fuerzas armadas federales sea la causa de la violencia en el país y
aseguró que retirarlas sólo ocasionaría el crecimiento de la
criminalidad.
Por el contrario, añadió, son ellas las que están conteniendo,
dominando y replegando a la delincuencia. La única manera de
terminar verdaderamente con este problema es perseverar en la
estrategia que se sigue.
Expresó que esa política, además del enfrentamiento a los
criminales, está dirigida a reconstruir las instituciones vinculadas
al cumplimiento de la ley y fortalecer el tejido social a través de
la educación y de oportunidades para los jóvenes.
Calificó de grave error seguir la lógica de no combatir a los
delincuentes, pues esto permitió a las bandas infiltrar
instituciones del Estado y poner a su servicio estructuras de
policía y de la justicia.
Aseguró que la solución definitiva será cuando se logren
instituciones sólidas y policías confiables, bien preparados, en
cada punto del territorio nacional.
En el recibimiento al buque Cuauhtémoc, el Presidente estuvo
acompañado por los secretarios de Gobernación, Alejandro Poiré; de
Seguridad, Genaro García; de Defensa, Guillermo Galván; de Marina,
Mariano Francisco Saynez; y la procuradora Marisela Morales.
Esa embarcación estuvo navegando durante siete meses y visitó 16
puertos en 11 naciones. Por primera vez su tripulación incluyó a
seis mujeres.
En el acto también se celebraron el Día de la Armada y el
abanderamiento del buque de apoyo logístico Montes Azules,
construido íntegramente en México.