Por segundo día consecutivo el Parlamento indio suspendió hoy las
sesiones de invierno por la vehemencia con que los legisladores de
la oposición expresaron su descontento ante el manejo de temas como
la inflación y la corrupción, advirtió Prensa Latina.
De nuevo la carestía de la vida empalmó a los partidos de todos
los signos políticos, que encabezados por los de izquierda,
exigieron al gobierno un freno a la espiral inflacionaria de dos
dígitos, cuyos efectos agobian con mayor crudeza a los segmentos
sociales de menores recursos.
También masivas fueron las protestas a favor de que la gobernante
Alianza Progresista Unida siga el rastro a los miles de millones de
dólares que, según fuentes acreditadas, están depositados
clandestinamente en bancos extranjeros.
Según la oposición, el dinero negro es una de las expresiones del
clima de corrupción imperante en la India y que le impide al país
hacer valer su pujanza económica y transitar con fluidez hacia un
estado de prosperidad. Con un carácter más regional, pero similar
energía, los legisladores de Andra Pradesh exigieron atención a dos
de sus más caras reivindicaciones: la creación del nuevo estado de
Telangana, independiente de aquel y mejores precios para el algodón.
En esa y otras vecinas regiones, acuciados por las deudas,
cientos de productores de la fibra se han suicidado en lo que va de
año.
La segunda fecha de las maratónicas sesiones invernales del
Parlamento se extenderán hasta el 21 de diciembre también estuvo
marcada por el boicot al ministro del Interior, P. Chidambaram, cada
vez que fue invitado a hablar sobre uno u otro tema.
Los abucheos y pedidos de renuncia a Chidambaram estuvieron
encabezados por el Partido Bharatiya Janata (BJP), principal de la
oposición, que lo vincula a una multimillonaria estafa en la
asignación de licencias de telefonía móvil, cuando estaba al frente
de la cartera de Finanzas.
En su último período de sesiones del año, el Legislativo indio se
propone debatir una treintena de proyectos de ley.
Entre los más litigados destaca el referido a la creación de una
oficina anticorrupción autónoma y con alcance sobre todas las
figuras públicas, incluido el primer ministro.
Otras iniciativas tienen que ver con seguridad alimentaria,
compra de tierras, fondos de pensiones, lavado de dinero, comercio
electrónico, protección al consumidor, rendición de cuentas del
gobierno y reparación de agravios.
Unas más, otras menos, todas llevan suficiente carburante como
para caldear las sesiones parlamentarias.