El proceso de extradición hacia Estados Unidos del expresidente
guatemalteco Alfonso Portillo seguirá hoy su curso, después del
rechazo a una nueva maniobra para evitarlo.
La Corte de Constitucionalidad (CC) denegó una queja presentada
por la defensa en contra del presidente Álvaro Colom por haber
autorizado el envío de Portillo a territorio norteamericano, donde
un juzgado lo reclama por lavado de dinero.
Los magistrados de la CC rehusaron por unanimidad considerar el
recurso, que alegaba falta de acatamiento del mandatario a una
resolución de esa máxima instancia judicial por considerarlo
improcedente.
Dicha queja abarcaba también al Congreso de la República, el
Ministerio Público y las procuradurías General de la Nación y de
Derechos Humanos.
En ella Portillo argumentaba el irrespeto de sus derechos humanos
y constitucionales como exigía la CC en un fallo del pasado 26 de
agosto cuando aprobó su extradición.
Sin embargo, tribunales penales rechazaron varias de las 18
solicitudes denominadas de exhibición personal pedidas en favor del
exgobernante, pues consideraron inexistentes supuestos peligros de
violación de dichos derechos en este caso.
Hace una semana Colom firmó su aval, como establece la ley, para
dar curso al envío de Portillo a Estados Unidos, donde es acusado de
blanquear unos 70 millones de dólares sustraídos al erario público
durante su mandato, de 2000 a 2004.
Ese dinero supuestamente pasó por bancos norteamericanos y fue a
parar a similares en otros países, principalmente de Europa, en
cuentas a nombre de familiares allegados como su entonces esposa (ya
fallecida) y su hija, según la imputación.
De acuerdo con el expresidente, la decisión de Colom fue motivada
por presiones de fuerzas superiores, en alusión a Washington
mediante su embajador aquí, Arnold Chacón.
Cuando concluyó su periodo, considerado de los más corruptos en
la historia de esta nación, Portillo salió del país para evitar
darle frente a las acusaciones por llegar ante diversos delitos y
tras un corto peregrinar llegó a México.
Allá estuvo hasta ser deportado en condiciones de detenido en
2008 por las autoridades para cumplir un pedido de Guatemala, pero
al pagar una fianza millonaria salió libre y así se mantuvo hasta
enero de 2010 cuando se libró orden de captura en su contra.
Esa fue motivada por la solicitud formal de extradición
estadounidense y entonces el exgobernante se dio a la fuga, pero fue
capturado poco después cuando presuntamente pretendía escapar hacia
Belice y permanece encarcelado.