La entidad —estructurada en ocho unidades básicas— posee más de
100 instalaciones ubicadas en los distintos municipios de la ciudad
que brindan servicios de reparación, chapistería de carrocería,
mecánica, pintura, ponche y engrase, entre otros, a los vehículos
automotores, tanto del sector estatal como del particular.
Francisco Rodríguez Mirabal, director de la EPSA, explica que la
firma de un contrato donde se fijan el precio y el tiempo del
servicio permite al cliente reclamar por la calidad del trabajo
realizado en los talleres.
Para ganar en eficiencia, la EPSA también ha ampliado los
horarios de algunas de las 96 instalaciones de la ciudad donde se
prestan servicios menores (aire, ponche, fregado, engrase) —señala
Roberto Pérez Armenteros, director adjunto.
Muchas de estas instalaciones de servicios menores fueron
recibidas con un alto nivel de deterioro, por eso la entidad ha
destinado recursos para su paulatina recuperación.
Aunque estos servicios han mejorado en imagen y condiciones de
trabajo, mucho tiene todavía por resolver, pues continúan las quejas
de la población referidas a algunos trabajadores que no respetan la
tarifa estatal o venden determinados productos en la unidad,
destinada solo a ofrecer servicios.
Las medidas ante las irregularidades implican, entre otras, la
separación del puesto de trabajo, pero también se requiere que la
población denuncie los hechos, dice Rodríguez Mirabal.
Igualmente, la EPSA está enfocada en mejorar el servicio móvil de
carretera, con graves deficiencias porque no garantiza una respuesta
cuando los clientes lo necesitan. Y es que solo dispone de cinco
grúas con más de 40 años de explotación.
Los servicios de la EPSA, aunque destinados mayormente a los
autos, no dejan de prestarse a otros sectores transportistas de la
capital. Desde el año pasado apoyan al transporte público de la
capital, atendiendo los equipos de garaje de las terminales de
Ómnibus urbanos y Metrobús, como son las bombas de combustible,
fregadoras, compresores, entre otros elementos.
Vincular más el salario de los trabajadores a los resultados de
su trabajo, disminuir el déficit de instrumentos y herramientas, y a
pesar de las dificultades materiales continuar trabajando para
lograr mayores niveles de calidad en los servicios, son algunos de
los retos de la EPSA, así como la total implementación del sistema
de gestión de calidad con la norma ISO, que permitirá una mayor
preparación del personal respecto a las nuevas tecnologías del
sector automotor.