“Magia” femenina en el árido artemiseño

Juan Varela Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu

La ingeniera Adelaida Pacheco González, de probada trayectoria en la industria de materiales, recibió al comenzar el año su misión más difícil: sacar a flote la maltrecha producción de áridos en Artemisa.

Foto: Jorge Luis GonzálezAdelaida respira hoy con más tranquilidad tras la buena reacción productiva de su colectivo.

Reconoce que cuando asumió la dirección en la Unidad Empresarial de Base (UEB) y realizó la primera visita, se impresionó ante el cuadro desolador que encontró y nunca pensó que antes de terminar el 2011 la visión fuera la de hoy.

Incluso el marabú se había apoderado de casi toda el área que ocupan en el municipio de San Cristóbal los equipos destinados a garantizar insumos para las obras.

Los 9 000 metros cúbicos alcanzados hasta el 10 de noviembre sobre el plan de la etapa —todavía insuficiente ante la demanda—, se lograron al aumentar la organización, aplicar el pago por resultados, devolverles la confianza al colectivo y probar la existencia de un potencial capaz de hacer mucho más.

La directora de esta Unidad Empresarial de Base, una de las pocas del país en cargo similar, anunció que el plan de 156 000 metros cúbicos de áridos lo cumplirán en los primeros días de diciembre, pero la aspiración es sentar bases para, en tiempos no lejanos, aproximarse o alcanzar los 200 000 metros cúbicos.

Es como si la "magia" femenina se apoderara de este colectivo que lleva más de 20 años de lucha porque las cosas salgan bien.

Interrogantes despejadas

Al comienzo, manifiestan varios obreros entrevistados por Granma, hubo no pocas interrogantes acerca de la decisión de poner una mujer al frente de algo tan fuerte y espinoso, pero Adelaida con mucha comprensión y enfrascada en el combate diario, ganó el aprecio y el respeto de todos.

No es el resultado de ella sola, dicen sus compañeros pero es como la guía, la inspiración, la vanguardia y cuando el jefe actúa así, todo sale bien.

Hoy el compromiso va en ascenso, pues a las inversiones sociales y económicas y las cantidades que tributan a otros territorios, hay que sumarle los materiales ofertados a la población mediante la red de tiendas del Ministerio de Comercio Interior.

Los trabajadores son gente consagrada de muchos años en este frente, pero con reservas por explotar. Tal afirmación queda demostrada en la actualidad al duplicarse en muchas ocasiones la producción fijada para el día.

Aunque el periodo especial y los huracanes del 2008 dañaron severamente esa industria y la hicieron tocar fondo, no son los únicos responsables de la falta de cuidado y de atención en los medios que debían preservarse y de que la recuperación se alargara.

En la reanimación que hizo cambiar en corto tiempo el rostro de la UEB se destaca la labor de constructores del sector azucarero pertenecientes al Grupo Empresarial de la Construcción del otrora Ministerio del Azúcar al ponerle mucho amor a la tarea en esta y en otras unidades de la Empresa de Materiales de Construcción de la provincia de Artemisa.

Aprovechar más lo disponible

Todos coinciden en que no son necesarias inversiones grandes para ampliar capacidades, sino recuperar las existentes con organización, levantar el ánimo colectivo, mejorar los problemas tecnológicos y ser celosos en la política de mantenimiento.

Los áridos sacaron de la rutina a la Empresa de Materiales de Construcción de Artemisa, manifestó Rodolfo Betancourt, su director general, pues a esto se le suman los bloques de hormigón, las baldosas y otros componentes.

Ningún desarrollo constructivo será posible si esta industria no utiliza toda la reserva potencial y aprovecha al tope sus capacidades.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir