El mismo día de noviembre en que en, 1843, fue fusilada la negra
cimarrona Fermina Lucumí en Matanzas —ha quedado registrada la
quinta fecha del mes—, en el mismo escenario donde tuvieron lugar
los horrendos crímenes de La Escalera, conspiración en la cual
fueron involucradas 3 076 personas, de estas el 71,09 % eran negros
y mulatos libres y el 25,45 % esclavos, se desarrolló en este 2011
una significativa acción política encaminada a identificar los
remanentes de prejuicios racistas y discriminatorios que todavía
subsisten en el tejido social cubano y contra los cuales, desde hace
medio siglo, ha estado combatiendo la Revolución.
Para ello, y con el auspicio de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, se convocó en Matanzas a una audiencia pública, en la que
participaron más de 200 ciudadanos representativos de los más
diversos sectores, la cual estuvo presidida por el miembro del Buró
Político del Partido y presidente del Parlamento cubano, Ricardo
Alarcón de Quesada, y la integrante del Comité Central y presidenta
de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Tania León Silveira.
En dicho encuentro se habló y debatió abiertamente y sin
cortapisas acerca de las conquistas, en términos de equidad y
justicia social, logradas por la Revolución, pero también de las
insuficiencias y desafíos frente a los prejuicios raciales, y de lo
que se debe y puede hacer a escala de toda la sociedad para
erradicar definitivamente una expresión calificada por Fidel como
"la más injusta de todas las injusticias".
El historiador Eduardo Torres Cuevas y el sociólogo Fernando
Martínez Heredia abordaron la problemática racial en los distintos
periodos desde la etapa de la esclavitud hasta la actualidad.
Presentaciones que dieron pie a un debate caracterizado por la
exposición de diversos problemas, que van desde la limitada
representatividad de negros y mestizos en los puestos más
remunerados del sector turístico a las insuficiencias en la atención
a los grupos portadores de expresiones culturales de origen africano
de la provincia.
De cara a las tareas del Censo que se efectuará próximamente, se
alertó sobre la necesidad de registrar con fidelidad y transparencia
la real composición étnica de la población. Una delegada a la
Asamblea Provincial del Poder Popular citó, a manera de ejemplo,
cómo en el Carné de Identidad uno de sus hijos aparece como blanco y
otro mestizo, producto de los prejuicios.
Más de una intervención estuvo dirigida a la importancia que
debería dársele al tema en la escuela cubana y que diversas
instancias implicadas en la formación de valores éticos lo aborden
sin prejuicio. Como expresó un humilde hombre de pueblo, la
Revolución es un árbol fuerte, pero presenta todavía algunas raíces
débiles a las cuales hay que fortalecer.
La poetisa Georgina Herrera rindió homenaje a Fermina Lucumí con
un poema escrito por ella a su memoria. En la audiencia también se
hizo patente el compromiso de los artistas e intelectuales cubanos
en la batalla contra los vestigios de discriminación y los
prejuicios raciales, encauzada mediante la labor de la UNEAC y la
Comisión Aponte creada a tal efecto en el seno de la organización.
Antes de finalizar el foro y teniendo en cuenta la participación
de tres de ellos en la lucha por la liberación de los pueblos
africanos, se aprobó enviar un mensaje de aliento a los Cinco Héroes
cubanos condenados injustamente por el gobierno de los Estados
Unidos.
En los comentarios finales, Alarcón se refirió a la trascendencia
de conmemorar el año próximo el bicentenario de la conspiración de
Aponte y el centenario de la masacre de los Independientes de Color.
"Estamos librando esta batalla en medio de férreas condiciones
impuestas por el bloqueo —puntualizó—, pero seguiremos avanzando en
el tratamiento a todo tipo de desigualdad en nuestra sociedad".