El emir de Kuwait, jeque Sabah Al Ahmad Al Sabah, calificó de
acción abominable la toma del Parlamento la pasada semana y rechazó
destituir al primer ministro, mientras opositores anunciaron hoy
nuevas protesta contra el Gobierno.
Lo que ocurrió fue algo anómalo el día en que los diputados (y
varios manifestantes) entraron en el Parlamento fue un día negro
para nosotros, expresó el jefe del pequeño emirato petrolero en una
reunión con editores de medios noticiosos locales comentada este
lunes.
El incidente ocurrió la pasada semana cuando opositores entraron
en la sede del hemiciclo legislativo y paralizaron sus actividades
por unos minutos, como medida de presión para que se destituya al
primer ministro y sobrino del emir, jeque Nasser Mohammad Al Ahmad
Al Sabah.
Los manifestantes, muchos de ellos jóvenes encabezados por
parlamentarios, ingresaron el miércoles en la noche cantando y
coreando consignas en contra de Nasser Al Sabah, a quien volvieron a
exigir que dimita por supuestamente estar ligado a casos de
corrupción.
Horas antes de aquella acción, los inconformes habían sido
golpeados con bastones por la policía que les impidió acercarse a la
residencia de Al Sabah en esta capital, donde pretendían presionarlo
para que dimitiera y disolviera el parlamento integrado por 50
diputados.
En los últimos tres meses creció la tensión debido a denuncias de
que 16 parlamentarios oficialistas habían recibido unos 350 millones
de dólares de soborno, lo cual arreció críticas contra el Ejecutivo
por incumplir su compromiso de sanear la gestión pública, indicó
Prensa Latina.
Sin embargo, en sus declaraciones el emir kuwaití insistió en que
no cederá a las demandas de sus adversarios para destituir al jefe
del gabinete o disolver el Legislativo, pero opositores chiitas
anunciaron nuevas acciones que no especificaron- para presionar a la
monarquía.
De 2006 a la fecha, el primer ministro ha renunciado seis veces y
el parlamento ha sido disuelto otras tres.
Basado en la Constitución, yo nombro y destituyo al primer
ministro y a los ministros, incluso, si tenía la intención de
pedirle que renunciara, no lo haré bajo presión de esas personas,
declaró el monarca de confesión sunnita citado el periódico Al
Jarida.
Agregó que unas 40 personas, incluidos legisladores, fueron
puestos a disposición de la fiscalía del emirato para que emprenda
acciones legales por invadir el parlamento, y adelantó que no serán
perdonados.