Los migrantes en situación irregular en los países de la Unión
Europea sufren explotación laboral y falta de acceso a servicios
indispensables, denunció hoy una organización humanitaria.
Un informe elaborado por la Agencia Europea para los Derechos
Fundamentales señala que los hijos de los indocumentados o las
mujeres embarazadas se ven impedidas de acceder a la atención
sanitaria o adquirir medicamentos indispensables para su cuidado.
Asimismo, la obligación de presentar documentos en regla o un
permiso de residencia impide a los niños inscribirse en las escuelas
públicas, señala el texto publicado esta tarde en la edición digital
del diario L Humanité.
Los migrantes en situación irregular son utilizados
frecuentemente como mano de obra barata, pero cuando intentan
acceder a la salud o la educación encuentran las puertas cerradas,
aseguró Morten Kjaerum, director de la Agencia.
El texto denuncia que en algunos países la policía organiza
redadas en las cercanías de las escuelas y hospitales para detectar
y detener a personas sin papeles.
Aunque no existe una cifra exacta, distintas fuentes calcula que
en los 27 países de la Unión Europea viven entre cuatro y ocho
millones de personas sin el estatus migratorio correspondiente,
señaló Prensa Latina.
El informe fue entregado este lunes en Viena en la Conferencia
sobre Derechos Fundamentales 2011 y será remitido a la Comisión
Europea.