El ministro ruso del Exterior, Serguei Lavrov, calificó hoy de
provocación política de carácter internacional los llamados de
países occidentales y de la región mesoriental a derrocar al
gobierno sirio, dio a conocer Prensa Latina.
Las demandas de poner fin a la violencia deben dirigirse por
igual, tanto a las autoridades de Damasco como a las agrupaciones
armadas infiltradas dentro de la oposición en la nación levantina,
consideró el jefe de la diplomacia rusa.
El llamado a evitar el uso de la fuerza va también para
formaciones armadas que emplean las demostraciones pacíficas
opositoras para realizar actos de provocación, destacó.
Además, ya apareció un llamamiento del Ejército de Liberación de
Siria, el cual creó, incluso, un consejo militar temporal con el fin
de derrocar al gobierno del presidente Bashar al Assad, alertó
Lavrov.
Sin embargo, señaló el diplomático ruso, en Occidente se afirma
que las acciones armadas de algunos exmilitares son una expresión de
democracia y anhelos del pueblo, en medio de informaciones sobre
mítines multitudinarios en varias ciudades sirias en apoyo a Al
Assad.
Si las expresiones de democracia se reducen a los disparos con
morteros contra la sede del gobernante partido sirio BAAS y de
asaltos a los edificios administrativos, entonces Moscú de ninguna
forma puede estar de acuerdo con esas expresiones, remarcó.
Por ahora vemos una situación, dijo Lavrov, en la que, por un
lado, la Liga Árabe (LA) demanda poner fin al uso de la fuerza y a
iniciar el diálogo, mientras desde las capitales occidentales y
naciones de la región se exhorta a desestimar los contactos con el
gobierno sirio.
Ello se asemeja mucho a una provocación política de carácter
internacional, denunció el titular ruso del Exterior.
Asimismo opinó que si todos están interesados en dar al pueblo
sirio la posibilidad de decidir su propio destino, entonces se debe
actuar de forma responsable y honesta.
Recordó que los socios occidentales proponen que el Consejo de
Seguridad (CS) de la ONU analice el asunto de la defensa de los
ciudadanos en Siria, pero tenemos fresco en la memoria todo lo
antecedido a la tragedia en Libia.
Precisamente, en el citado argumento se apoyaron quienes después
violaron groseramente la resolución 1973 del CS de la ONU y en lugar
de defender a la población, realizaron bombardeos, declaró Lavrov en
alusión a la operación de la OTAN contra el país africano.
Con las referidas acciones bélicas se violó el principal derecho
humano: el derecho a la vida, espetó el diplomático ruso, quien
aclaró que tal abuso y menoscabo del derecho internacional de
ninguna forma se pueden permitir, agregó.
Rusia apoyó la iniciativa de la LA que estipula un llamado a
poner fin a cualquier tipo de violencia, la presencia de
observadores de estados árabes en Siria y la intensificación del
diálogo interno sobre cambios democráticos en esa nación, afirmó.