Miles de egipcios mantenían hoy tomada la capitalina plaza Tahrir,
pese a una represión descomunal que el domingo provocó al menos 11
muertos, elevando a 14 los decesos desde los enfrentamientos de hace
dos días.
La emblemática plaza del centro de El Cairo tenía al amanecer de
este lunes un aspecto de post-guerra, con calles llenas de piedras,
aceras destrozadas, barricadas en las vías que dan acceso a su
núcleo, aunque flanqueadas por un fuerte dispositivo policial,
señaló Prensa Latina.
Los inconformes continuaban acampados, desafiando las bajas
temperaturas invernales, y dispuestos a permanecer allí hasta
conseguir compromisos convincentes del Consejo Supremo de las
Fuerzas Armadas (CSFA) de que transferirá el poder a autoridades
civiles.
Fuentes contactadas por Prensa Latina aseguraron que durante la
madrugada se registraron algunos choques esporádicos en calles
aledañas a Tahrir en el centro de El Cairo, pero sin que se
reportaran víctimas.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, en los enfrentamientos más
sangrientos en Tahrir desde el derrocamiento de Hosni Mubarak, en
febrero, perecieron al menos 11 personas tras el desalojo violento
del domingo, que unido a tres fallecidos el sábado, totalizan 14.
Las estadísticas de heridos supera las mil 700, tomando en cuenta
que hasta ayer se hablaba de cerca de mil lesionados y en la noche
la cifra se disparó en unos 700 por la acción policial que agredió
con bastonazos, lanzó gases lacrimógenos y disparó balas de caucho.
El Ministerio del Interior aseguró a través de la televisión
estatal que unos 59 soldados y 21 oficiales de la policía militar y
antimotines resultaron heridos durante los enfrentamientos.
Mientras, testigos y líderes de movimientos sociales denunciaron
que por lo menos cuatro de las víctimas mortales recibieron impactos
de balas reales en la cabeza o el cuello, aunque el CSFA elogió la
actuación de las fuerzas de seguridad.
En un comunicado emitido anoche, el CSFA lamentó los
acontecimientos, y pidió a la ciudadanía y a las fuerzas políticas
ayuda para superar la crisis, pero elogió al Ministerio del Interior
por la contención mostrada por las fuerzas de seguridad.
La Junta Militar señaló también estar dispuesta a transferir el
poder a una autoridad civil, aunque evitó poner fecha para las
elecciones presidenciales, y por otro lado ratificó que las
elecciones legislativas del 28 de noviembre se realizarán según lo
previsto.
Asimismo, se informó que 55 personas fueron detenidas, y que hubo
más enfrentamientos y manifestaciones en Alejandría, Suez, El-Arish
(en la península del Sinaí), Ismailia, Qena, Aswán, Assiut, y otras
ciudades del interior del país frente a cuarteles de la policía.