Bangladesh, Bután, la India y Nepal, las cuatro naciones del
Himalaya oriental, decidieron en Timbul desplegar una estrecha
colaboración en materia de energía, agua, alimentos y biodiversidad
para preservar de los cambios climáticos a ese ecosistema.
En una declaración emitida en la capital butanesa, altos
funcionarios de esos países señalaron que el acuerdo podría servir
de modelo a otros programas nacionales o regionales empeñados en
salvar sus entornos de la amenaza de aquel fenómeno global, reporta
Prensa Latina.
El éxito de nuestra iniciativa no sólo tendrá beneficios directos
e inmediatos para nuestros pueblos, también podría ser un valioso
precedente para otras naciones expuestos a similares condiciones,
expresó en el comunicado el primer ministro de Bután, Lyonchhoen
Jigmi Y. Thinley.
En nombre de sus gobiernos, los participantes acordaron
intensificar la cooperación intrarregional para acceder a fuentes de
energía limpia e intercambiar conocimientos y tecnología en ese
campo.
Tal colaboración podría incluir la diversificación del suministro
de energía, la mejora de la conectividad regional para el suministro
de electricidad y gas natural, así como los esfuerzos encaminados a
mejorar la eficiencia energética en el Himalaya oriental, señalaron.
Se pronunciaron asimismo por una mayor cooperación en el uso
eficiente del agua y por un sistemático intercambio de información
al respecto a fin de aumentar la comprensión del impacto del cambio
climático sobre los recursos hídricos de la región.
Según organismos internacionales, en los últimas 20 años el
régimen de lluvias se tornó impredecible en el Himalaya, cuyas
montañas han sido llamadas los tanques de agua de Asia porque sus
glaciares alimentan a los siete mayores ríos del continente y
atesoran cerca del 40 por ciento del agua dulce del planeta.
El aumento de la temperatura en la cordillera ha provocado la
fusión de los glaciares y una sensible disminución de la cantidad de
nieve caída, lo que afecta a los cursos fluviales nacidos allí y a
cientos de millones de personas que se valen de ellos para
procurarse agua, regar sus cultivos y generar electricidad.
Los gobiernos de Bangladesh, Bután, la India y Nepal también se
comprometieron a la promoción de sistemas apropiados de seguridad
alimentaria, sobre todo entre las comunidades más vulnerables.
A la conferencia no asistieron representantes de China, Pakistán
y Afganistán, las otras tres grandes naciones del Himalaya. Un hecho
que los organizadores minimizaron alegando que la agenda está
centrada en los problemas de la zona oriental de la cordillera.
Tampoco estuvieron presentes los directores de las principales
agencias de Naciones Unidas vinculadas a esos temas, la comisaria
europea de acción para el clima, ni representantes de alto nivel de
los países donantes, cuyo apoyo es vital para concretar las metas
antes expuestas.
Los participantes en el foro de Timbu consideraron frustrantes
los resultados de la Conferencias de las Partes de la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, pero aún
confían en que la 17 edición (Durban, Suráfrica, desde el 28
próximo) ofrezca una esperanza al Himalaya.