Defensores de los derechos ciudadanos marcharán este lunes en
Estados Unidos para exigir la derogación de la ley HB56 del estado
de Alabama, que criminaliza la inmigración.
La jornada de protesta está organizada por el Consejo Nacional de
La Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), organización que defiende
los derechos de los inmigrantes hispanos, reporta Prensa Latina.
En Washington se prevé efectuar una vigilia en el Parque
Lafayette, frente a la Casa Blanca, en la cual participarán líderes
religiosos y cívicos.
El NCLR pedió vestir pulóveres blancos y portar carteles en
solidaridad con los amenazados de expulsión.
Las manifestaciones servirán para solicitar al gobierno del
presidente Barack Obama que acabe de aprobar una legislación que
regule el status migratorio de unos 11 millones de indocumentados en
el país.
Esa es una de las promesas incumplidas del actual mandatario
quien tuvo en el voto latino y el de emigrados de otras
nacionalidades una base importante para obtener la victoria
electoral de noviembre de 2008.
El acontecimiento coincide con la visita de una delegación de
diez legisladores demócratas al sureño estado para solicitar una
revocación de la controvertida legislación, la cual entró en vigor
el pasado 28 de septiembre y es considerada una de las más duras de
la nación.
Uno de los congresistas que integran la comitiva, el
representante Luis Gutiérrez, declaró recientemente que el discurso
del mandatario sobre el tema es contradictorio, pues su llegada al
poder no eliminó el terror de los agentes migratorio.
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DSN) revisa desde
hace unos días unos 300 mil casos de personas con orden de ser
deportadas, ello no impide que otros estados como Arizona continúen
con su política de apresar y expulsar a aquellos que no posean
documentos que justifiquen su ciudadanía.
Un informe de la Coalición Pro Derechos del Inmigrante en Los
Ángeles estimó a inicios de octubre que durante los dos primeros
años de la administración Obama, las autoridades devolvieron a sus
respectivos países a por lo menos un millón 400 mil inmigrantes.