Las protestas, protagonizadas en su mayoría por estudiantes,
fustigaron la decisión adoptada la víspera en la clausura de la Loya
Jirga (asamblea de líderes tribales), a propuesta del presidente de
esa nación centroasiática, Hamid Karzai. El documento aprobado en la
reunión, celebrada durante cuatro días en Kabul, contempla la
instalación de bases militares estadounidenses para el 2014.
Los más de 2 000 delegados al encuentro, reclamaron el fin de las
redadas nocturnas acometidas por los uniformados extranjeros en
busca de insurgentes, y de las operaciones unilaterales sin contar
con las fuerzas afganas.
Karzai ha denunciado varias veces esas operaciones, que con
frecuencia provocan la muerte de civiles.
Los participantes en la Loya Jirga también respaldaron el inicio
de negociaciones con los talibanes como parte del proceso de paz.