DAMASCO, 20 de noviembre.— El canciller sirio, Walid al-Moallen,
impugnó hoy a la Liga Árabe (LA) y la acusó de dejarse utilizar como
herramienta de Occidente para exacerbar la crisis contra su país,
informa PL.
Al-Moallen brindó una conferencia de prensa este domingo, luego
de conocerse del rechazo de la LA a una sugerencia de enmiendas al
protocolo para la visita de observadores de esa organización
regional a Siria.
Según el canciller, la propuesta de la LA contempla condiciones
imposibles de aceptar y les confiere excesiva autoridad a los
observadores de manera tal que viola la soberanía nacional.
Algunas de las enmiendas sugeridas por Damasco eran que la
delegación la integraran solo árabes, se definiera bien su labor,
contribuyera a garantizar su propia seguridad y se reconsiderara el
número de observadores.
Si vienen —dijo— "no tenemos nada que esconder, deben ver los
asesinatos, las masacres y los crímenes que están cometiendo contra
nuestro pueblo y nuestras fuerzas de seguridad", recalcó.
Se refirió con ello a los grupos armados desde el exterior, según
confesiones de sus propios cabecillas arrestados, que perpetran
actos de terror como secuestros, homicidios, ataques a postas
policiales y puntos militares de control, así como acciones de
sabotajes a objetivos económicos.
Además, acusó a algunos estados árabes de estar en complicidad
con Estados Unidos e intentar exacerbar el problema para llevar lo
que llaman crisis siria al Consejo de Seguridad de la ONU.
Por su parte, en declaraciones al diario británico The Sunday
Times, el presidente de la nación árabe, Bashar al-Assad, advirtió
que pese a las intensas presiones y las exigencias de que paren las
operaciones contra esas bandas, Siria no detendrá su ofensiva contra
esos grupos de terroristas.
Igualmente, apuntó que cualquier posible intervención militar
contra su país conduciría a repercusiones "muy graves" y dijo que
está dispuesto a morir por su nación, agrega CNN.