A partir de este lunes comenzará en las áreas de Salud la
administración de la vacuna antigripal estacional a más de 600 mil
personas, que abarca a los mayores de 85 años (alrededor de 160 mil)
y, también, a la población de otras edades comprendidas en los
grupos de mayor vulnerabilidad, sobre todo al padecimiento de una
neumonía.
Por ello, la inmunización incluye a los internados en hogares de
ancianos, de impedidos físicos, hospitales psiquiátricos crónicos,
casas de abuelo, y a quienes presenten padecimientos cardíacos,
renales, hepáticos, sanguíneos, fibrosis quística y parálisis
cerebral infantil.
También los asmáticos y diabéticos comprendidos en las edades de
15 a 24 años, y las gestantes que se encuentren en el segundo y
tercer trimestre de embarazo al momento de esta vacunación, que se
extenderá hasta el próximo 21 de diciembre.
A los mencionados de mayor susceptibilidad se incorpora el
personal de salud vinculado a la atención de los pacientes graves,
el que se desempeña en servicios de Respiratorio y en los
laboratorios. Asimismo, trabajadores de granjas pecuarias y
avícolas.
La doctora María Josefa Llanes Cordero, coordinadora nacional del
Programa de Control de la Tuberculosis y de las Infecciones
Respiratorias Agudas del Ministerio de Salud Pública, indicó que
esta vacuna inyectable, de dosis única, protege contra tres virus
respiratorios: el pandémico H1N1, el estacional H3N2 y el de la
influenza tipo B.
Las reacciones que puede producir, dijo, son leves, como el
enrojecimiento del sitio de la inyección y un malestar general sin
mayores complicaciones.
Como sabemos, desde octubre hasta el mes de marzo, con un
carácter estacional, comienza en nuestro país el alza de las
enfermedades respiratorias agudas y, dentro de ellas,
fundamentalmente la gripe, constituye un problema de salud.