El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, destacó este sábado el
apoyo de la Revolución Ciudadana a los trabajadores y al
sindicalismo responsable, tras subrayar la supremacía del ser humano
sobre el capital y no al revés como era antes.
Todos estamos con el sindicalismo, nunca se han creado más
organizaciones sindicales que con este gobierno, afirmó, y recalcó
que ya no hay tercerización y el país tiene las tasas más bajas de
desempleo de su historia, reporta Prensa Latina.
En su rendición de cuentas sabatina, esta vez desde la capitalina
Plaza de Santo Domingo, destacó la mejoría sustancial del salario
básico, de 160 a 264 dólares, y el aumento de la calidad del empleo,
con una cobertura de la canasta básica del 84 por ciento.
Estamos con la clase trabajadora, no con los abusos de nadie y ha
habido abusos en su nombre, subrayó Correa tras advertir que hay
explotadores a los cuales estamos controlando con un gobierno que
ahora es popular y está de parte de la clase trabajadora.
Con una clase trabajadora y una dirigencia responsable las
puertas siempre están abiertas para escuchar sus opiniones y sus
críticas, subrayó al resaltar el reciente pacto ético-político para
mejorar la calidad de la atención pública y el gobierno escuchar sus
reclamos.
Más importante que las carreteras y hospitales, es dejar un país
que repudie la mentira y dejar de vivir en el engaño, subrayó.
Son 13 puntos que bajó el desempleo y subempleo, pero eso no se
logró con la receta neoliberal, que eran los salarios de miseria,
contratos por hora, tercerización, sino mejorando la calidad del
empleo, enfatizó Correa.
La canasta básica hoy es accesible a las familias en un 84 por
ciento, mientras en el gobierno de Lucio Gutiérrez era del 60 al 65
por ciento, reiteró al confirmar que los precios siempre suben a
través del tiempo y el interés de este gobierno ha sido recuperar el
salario real.
Mencionó el incremento de 700 mil afiliaciones al Seguro Social
en este gobierno, y recordó que antes todo era en función del
capital, si se pagaba 18 ó 20 por ciento de tasa de intereses en
dólares a nadie le sorprendía, porque todo era remuneración al
capital.
Pero, subrayó Correa, si se quería aumentar 10 dólares al salario
se tildaba a uno de demagogo, populista irresponsable, indisciplina
fiscal, gasto público y exceso. No era otra cosa que someter al ser
humano a favor del capital, disfrazado con teorías, en todo caso eso
está cambiado, acotó.