Los integrantes del movimiento Ocupar Wall Street (OWS) mantienen
el ánimo de sus protestas y pese a los desalojos y encarcelamientos
que han sufrido en las últimas jornadas, este sábado volvieron a
marchar en Nueva York.
OWS inició ayer su tercer mes de actividades precedida por la
denominada Jornada de Acción Global, a la cual se sumaron ciudades
como Washington, Dallas, Los Ángeles, San Francisco, Portland y
Filadelfia, así como urbes de Alemania, Bélgica, España, Italia,
Reino Unido y Polonia, fundamentalmente , reporta Prensa Latina.
La Plaza Zuccotti, en el sur de Manhattan, bautizada como Plaza
de la Libertad desde que los indignados comenzaron a acampar allí,
permaneció la víspera resguardada por vallas y agentes policiales, a
fin de evitar el retorno de los activistas.
Según informes, las marchas del día 17 dejaron alrededor de 300
detenidos en todo el país, destacó el medio alternativo
estadounidense Democracy Now.
Solo en la mayor urbe de la nación, las acciones aglutinaron a
cerca de 32 mil personas, con un saldo de 250 arrestos y al menos 17
heridos entre agentes de policía y manifestantes, agregó la fuente.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, defendió su orden de
desalojar a los indignados de la base de operaciones, la cual
catalogó como la decisión correcta en el momento correcto.
Diversos informes señalan que desde el comienzo de las protestas,
en Estados Unidos han sido apresadas unas cuatro mil 542 personas,
entre quienes se cuentan varios políticos locales que respaldan el
movimiento.
Una de las detenidas fue la presidenta del Sindicato
Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) Mary Kay Henry.
Creemos que hay una emergencia económica en el país que se puede
solucionar y que millones de personas pueden volver a tener buenos
empleos, aseveró Kay Henry a la publicación alternativa.
Desde el 17 de septiembre los partidarios de OWS desafiaron
tormentas de nieve, gas pimienta, perros, macanas y violentos
desalojos policiales en más de 70 ciudades norteñas para denunciar
el poder de los megabancos, el alto desempleo y las inequidades
generadas por el sistema capitalista.
Un reciente sondeo reveló que el 57 por ciento de los
neoyorquinos defiende el derecho de los indignados a que permanezcan
en parques día y noche y no se les reprima.